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    La rutina adormece la sorpresa. Incomoda a la imprevisibilidad. Dificulta enormemente el progreso cotidiano. Y se hace ‘cost-umbre’: una costura mal hecha que cohabita con su realidad… –sinceramente, con cierto aburrimiento-.

    Deducir con todo ello que así es la vida, guiados tan solo por el interés personal que se agota rutinariamente… es preocupante. 

    El Sentido Orante nos remite a otra lectura. Nos remite a interpretar, evaluar, valorar cada situación. Nos remite a considerar las casualidades y los momentos intuitivos, como… lenguajes creadores.

    Cuando nos hacen “Llamada Orante” nos quieren decir algo. Pero es obvio que no emplean nuestras voces y nuestros vocabularios ni abecedarios, sino que se valen de ellos para hacer, el transcurrir, en pequeñas o en grandes –depende de la consideración de cada uno-… en pequeñas o en grandes divergencias, controversias o sorpresas.

    Cuando la costumbre se acomoda y la comodidad se instaura… ¿se le deja algún espacio a la Creación? ¿Se le posibilita alguna sugerencia a la creatividad…? 

    También de la misma forma –es obvio- se busca el confort y la calma, los no conflictos, todo en paz… 

    “No hay calma”. Estamos rodeados de conflictos. No existe ahora la paz. Estamos en territorio humano, siglo XXI, en guerra… de muy diversas formas y maneras. Cada uno consigo mismo, y uno con el otro, a veces tan cercanos que son trifulcas. ¡Increíble!

    No obstante, se busca el acomodo; ese “estado –que nos promociona el poder- del bienestar”; esos rescates sonoros de monedas falsas… que sólo buscan atrapar, como rapiña, buscando… arruinar, para enriquecerse otros.

    Y en todo ello –de confort, bienestar, acomodo, tranquilidad y paz-, se promueven las seguridades, y cada cual trata de buscar la suya. ¡Qué penosa imagen de la vida! Ni el ciervo joven, en su timidez, se atreve a ocultarse, esconderse. Olfatea el aire en todas las direcciones y sabe hacia dónde moverse. Los depredadores no lo tienen fácil.

    La seguridad se extiende al nudo. “Nudo”. Sí, el “atar”. Y ata esto, y ata aquello… Y cada atadura es una mordedura que se desangra. Porque la vida no es un nudo…; es una flexible cuerda para saltar a la comba. 

    Pero –¡ay!-, a través del tiempo, los miedos, las seguridades, se han instalado, y reclaman hasta sueldos para vivir. ¡Para vivir! ¡Sueldos!

    El potencial de los dineros se ha hecho acreedor de lechugas, tomates, carnes, pescados, casas, vehículos… Con especulación, ¡claro!

    Y se sigue buscando esa vibración de ataduras… que se hacen –claro- incapaces de contemplar otras bellezas que no sean las que ya le establecieron, le dijeron. Las incorporó y las aplaudió. Las promociones hicieron su trabajo… y los adeptos surgieron porque no tenían creatividades propias… y nada que ofrecer, que no fuera la repetición de la vulgar faena; de la vulgar faena de un vivir egoísta, acomodado, asentado, exigente, confortable, seguro.

    La Llamada Orante nos descubre estas particularidades que de seguro que cada uno las ha escuchado, las ha criticado, e incluso no está de acuerdo con ello, ¡pero!… las practica.

    Con frecuencia se piensa que, cuando nos llaman para orar y para descifrarnos situaciones, a veces se piensa que… que va a ocurrir algún hecho diferente a lo cotidiano. Pero… vean la interpretación del lenguaje de la Creación, del Misterio Creador: en sí mismo, ya el hecho de producirse una Llamada Orante implica una excepcionalidad, una abrumadora casualidad. Pero hasta la propia oración se puede convertir –en el intelecto o en el fervoroso participante- en una retahíla de palabras o de conceptos o de ideas que… ¡psss! 

    Sí. El Mensaje Orante nos dice que su lenguaje, para que podamos descubrirlo y referenciarlo, utiliza el transcurrir cotidiano, los pequeños detalles, las conversaciones, las casualidades, los gestos… 

    ¿No somos acaso llevados? ¿No somos acaso transportados? 

    Entonces, ¿en base a qué, cada uno puede decir y puede apropiarse de su percepción? No es suya. Es un elemento que se le mueve, ¡que lo mueven!, que nos promueven. Que no hay “algo” que nos pertenezca. Que la Creación no paga sueldos por los deberes prestados.

    Hay un error muy frecuente –muy, muy frecuente-, ególatra, egocentrista total, y egoísta. Hay un error tan frecuente que a veces el ser no se da cuenta, y es el considerarse…

    Muchos seres, millones de seres –claro, al decir “muchos” hablamos de millones-, consideran que con su intelecto, su capacidad, sus posibilidades y sus recursos, colaboran activamente con la obra de Dios, del Misterio Creador.

    ¡Ay! ¡No sabíamos que era inválido! No sabíamos que era dependiente; que estaba en la lista esperando… recibir ayuda. Creíamos que no, que no era así. Pero para muchos, muchos, muchos, muchos, y cotidianamente y frecuentemente, el ser, cuando realiza algún acto generoso, bondadoso, hábil, alegre, convivencial… piensa que está colaborando, está ayudando a la obra de la Creación.

    Si de algo sirve nuestra intermediación, pues decir que… “absolutamente, ¡no!”.

    Nos promueven a la bondad, nos promueven a la misericordia, nos promueven a la piedad. Nos promueven y nos promueve La Fuerza del Misterio Creador, a través de los recursos de los que fuimos dotados… por esa misma Creación.

    En la medida en que nos sentimos intermediación, en la medida en que nos sentimos servidores de una Creación de Misterio, dejamos de egonomizarnos en el hedonismo “pituitario” –por ponerlo en un sitio alto, ¿verdad?: “hedonismo pituitario”- en el que ya no hay que preocuparse de querer ser mejor

    Escucha… escucha lo que transcurre. Mira lo que ves… Acrecienta tu olfato… Aumenta tus sabores… No olvides tus pieles plegadas, que ellas son también sensores de percepción.

    Sí. En ese estado cómodo se almacenan las espesuras, se rebrotan las repeticiones más allá de lo necesario… y el ser se hace tan poco permeable, que los mejores mensajes, las mejores ofrendas, rebotan en tanta espesura… que sólo se suele avalar en sus pasados –que ni siquiera se hacen vibrantemente presentes-.

    La propuesta orante, en su llamada, ya nos advierte de ciertas situaciones. Pero lo más significativo es la impresión con la que el ser se queda. Con esa impresión, el ser afronta lo que acontezca de una manera creativa, de una forma novedosa, y es capaz de contemplar cómo el lenguaje creacional está inmiscuido en cada detalle.

    Recogiéndonos en la actitud de interpretar, de clarividenciar nuestro hacer como intermediarios, como reflejos creadores –a sabiendas de que nuestros bloqueos, prejuicios y frenos son una constante imposibilidad para encontrar, cada uno en su ser, el regocijo de vivir, y en consecuencia, no ser el transmisor, el conector necesario para las necesidades de otros-, sabiendo que todos somos necesitados… del Auxilio Creador.

    Hagan, del día, una nueva balada de Amor.

    ***

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    Routine numbs the surprise. It makes unpredictability uncomfortable. It makes daily progress very difficult. And it becomes a 'custom'. A poorly made seam that coexists with its reality... –indeed, with a certain boredom-.

    To deduce with all this that such is life, guided only by personal interest that is routinely exhausted... is worrying.

    The Prayer Sense refers us to another reading. It refers us to interpret, evaluate, and assess each situation. It refers us to consider coincidences and intuitive moments, as... creation languages.

    When they give us "Prayer Call" they want to tell us something. But it is obvious that they do not use our voices and our vocabularies or alphabets, but rather they use them to make events, in small or in large –depending on the consideration of each one-... in small or in large divergences, controversies or surprises.

    When habit is accommodated and comfort is established... is any space left for Creation? Is any suggestion possible for creativity...? 

    Also in the same way –it is obvious- comfort and calmness are sought, not conflict, all in peace... 

    "There is no calmness". We are surrounded by conflict. There is no peace now. We are on human territory, 21st century, at war... in many different ways and forms. Each one with itself, and with each other, they are sometimes so close that they are quarrels. Unbelievable!

    However, comfort is sought; that "state –which promotes the power- of well-being"; those rescues sounding like fake coins... that only seek to catch, like rapine, looking to... ruin someone, in order to enrich others.

    And in all of this –of comfort, well-being, accommodation, tranquillity and peace- security is promoted, and everyone tries to find their own. What a pitiful image of life! Not even the young deer, in its shyness, dares to hide, to conceal itself. It smells the air in all directions and knows where to move. Predators don't have it easy.

    Security extends to the knot. "Knot". Yes, the one that “binds”. And binds this, and binds that... And every binding is a bite that bleeds out. Because life is not a knot...; it's a flexible rope to jump rope.

    But –oh!- through time, fears, securities, have settled in, and they even claim wages to live. Wages! To live! 

    The potential of money has become worthy of lettuce, tomatoes, meat, fish, houses, and vehicles... With speculation, of course!

    And they keep looking for that binding vibration... that they make themselves –of course- incapable of contemplating other beauties but those already established, those they told him. He incorporated them and applauded them. The promotions did their work... and the adepts emerged because they had no creativity of their own... and nothing to offer but the repetition of the vulgar work; of the vulgar work of a selfish, well-to-do, settled, demanding, comfortable, secure living.

    The Prayer call reveals these particularities to us, and surely everyone has heard them, criticized, and even disagrees with them, but!... they practice them.

    It is often thought that, when we are called to pray and figure out situations, we sometimes think that... that something different from our daily lives is going to happen. But... look at the interpretation of the language of Creation, of the Creative Mystery: in itself, already the fact of producing a Prayer Call implies exceptionality, an overwhelming coincidence. But even prayer itself could become –in the intellect or in the fervent participant- a string of words or concepts or ideas that... psss! 

    Yes, the Prayer Message tells us that its language, so that we can discover it and reference it, uses everyday life, small details, conversations, coincidences, and gestures...

    Aren't we being carried? Aren't we being transported?

    Then, on what basis can each one say and appropriate his or her perception? It's not yours. It is an element that moves you, that moves us, that promotes us. There is no "something" that belongs to us. That Creation does not pay salaries for duties done. 

    There is a very frequent error –very, very frequent-, egomaniacal, totally self-centred, and selfish. There is a mistake so frequent that sometimes the being does not realize it, and that is to consider oneself...

    Many beings, millions of beings –of course, when we say "many" we mean millions- consider that with their intellect, their capacity, their possibilities and their resources, they actively collaborate with the work of God, of the Creator Mystery.

    Oh! We didn't know He was an invalid! We didn't know He was a dependent; that He was on the waiting list... for help. We thought He wasn't. But for many, many, many people, and daily and frequently, the being, when he does some generous, kind, skilful, joyful, convivial act... he thinks he is collaborating, he is helping the work of Creation.

    If our intermediation is of any use, then to say that... "absolutely not!".

    We are promoted to goodness, we are promoted to mercy, and we are promoted to piety. We are promoted and encouraged by the Power of the Creative Mystery, through the resources we were given... by that very Creation.

    To the extent that we feel ourselves to be intermediaries, to the extent that we feel ourselves servants of a Creation of Mystery, we stop egonomizing ourselves in "pituitary" hedonism –to put it in a high place, right: "pituitary hedonism"- in which we no longer have to worry about wanting to be better.

    Listen... listen to what's going on. Look at what you see... Increase your sense of smell... Increase your sense of taste... Don't forget your folded skins, which are also perception sensors.

    Yes. In that comfortable state, the thickeners are stored, the repetitions are sprouting beyond what is necessary... and the being becomes so little permeable, that the best messages, the best offerings, bounce off in such thicket... that it is only usually endorsed in its pasts –which are not even made vibrantly present-.

    The prayer proposal, in its call, already warns us of certain situations. But the most significant is the impression that the being is left with. With that impression, the being faces what happens in a creative way, in a new way, and is able to contemplate how the creative language is involved in every detail.

    Gathering ourselves in the attitude of interpreting, of clairvoyancing our doing as intermediaries, as creative reflexes –knowing that our blockages, prejudices and brakes are a constant impossibility to find, each one in its own being, the joy of living, and in consequence, not being the transmitter, the necessary connector for the needs of others-, knowing that we are all in need... of the Creator's Help.

    Make, of the day, a new ballad of Love.

    ***

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    Y… apareciera –y así sucede con frecuencia, con mucha frecuencia- el arrebato del ser, cuando los aconteceres no son de su agrado, no son de su exactitud. De inmediato la rebelión, la incomodidad, el autocastigo o… algún otro culpable…

    Decía un refrán que “nunca llueve a gusto de todos”, y otro –también-, que “el hombre propone y Dios dispone”.

    Y sucede que el ser calcula por sí mismo y –por supuesto- calcula por lo que piensan los otros, sin darse cuenta a veces de que los otros también piensan que… lo que piensan ellos –los otros- influye, y piensan ellos –los otros- lo que tú piensas. En resumen: pensar por los demás. Y ocurre que a “los demás” también les ocurre algo parecido. Así que estamos inmersos en una comunión de intereses “privados” –vamos a llamarlos así- en los que difícil es compartir, congeniar.

    Sí, porque siempre se le encontrará un defecto. Y hagas lo que hagas… el error estará por ahí rondando. Muy mal planteamiento.

    Así nos reclama la Llamada Orante. Sí. “Muy mal”, en el sentido de fuera de contexto orante y fuera de comunión trascendente. Puesto que partir de esa base es erigirse en protagonista absoluto de cualquier realidad y esgrimir la incomodidad permanente, además de generalizar y no saber ‘excepcionalizar’ el momento, los momentos.

    Y sí: es cierto, bajo esos criterios, que el ser humano tiene una capacidad insólita –sin duda por la cultura recibida a lo largo del tiempo- de estropear cualquier cosa. Es fantástico. No creo que exista otro ser vivo capaz de estropear cualquier cosa. Mejorar cualquier cosa ya es otra cosa. Eso es diferente. No entra en este criterio. Pero ¿estropear cualquier cosa? Tiene una capacidad destructora nuestra especie, de demolición, insondable.

    Con razón algunos piensan en el demonio. No es para menos. “No es para menos”. 

    Pero ¿eso es propio de nuestra naturaleza? Decididamente NO. Eso ha sido un acopio de egolatrías e idolatrías, de partidismos, de sectorismos, de intereses, de prejuicios, de ganancias, de racismos, de egoísmos… acumulados de generación en generación –“acumulados de generación en generación”-, estableciendo sus privados criterios y conceptos –incompatibles, inconvivibles, impresentables- que hacen evidentemente, de nuestra especie, en este planeta, un desolador panorama.

    ¡Sí! Claro que existen acciones bondadosas, ¡por supuesto! Mas la Llamada Orante nos conmina a darnos cuenta de la labor de continua confrontación del ser, con todo lo demás y con todo lo que le rodea.

    Basta con que alguien dijera, por ejemplo: “¡Ay, la Mancha! ¡Qué paisaje!”.

    Seguro que alguien al lado diría: “Si tuviera el mar… ganaría mucho”.

    Y ya ha ejecutado a los hermanos Machado, toda la poesía… Ejecutado. Ya… ya no suspiras en la Mancha, no.

    Y de la misma forma, si estás en la playa y dices:

    .- ¡Hay que ver, el mar, qué impresionante es!

    .- ¿Sabes? Sí, pero yo echo de menos un poquito el desierto; porque estás ahí solo, no el bullicio de los bañistas y el corretear de los niños. ¡Eso resulta incómodo! Pero bueno, por lo demás, sí, se está bien.

    O sea, es suficiente un venenillo letal, suave, para arruinar un día de playa. Y dicen:

    .- ¿Y cuántos días tenías de playa?

    .- Uno. Ese nada más.

    .- ¡Ah!

    Pero, sin duda, no cabría decir que la culpa es de la compañía y de la opinión de éste o de aquél. No, no. Es que eso ocurre en permanente actividad. Y salvo contadas excepciones en las que se comparte una misma situación, en el resto es desfase, desilusión, desagrado, incomodidad…

    El hombre, como especie en su evolución, sigue mutilando perspectivas, sigue recortando y cortando inspiraciones…; poda los retoños, mutila las ramas que le incomodan, a destiempo. Y a destiempo se… egolatra con sus logros o sus sacrificios.

    ¿Se podrá ver alguna vez las estrellas, sin compararlas con otro día de estrellas?

    Porque, ¡claro!, dices:

    .- ¡Huy! ¡Qué noche estrellada tan bonita!

    Y dice:

    .- No creas. En Arizona, el cielo es mucho más claro.

    .- ¿En Arizona? Ya… ¡Qué suerte que tú has estado en Arizona! En Tucson, por ejemplo, ¿no?

    .- Sí, en Tucson.

    .- ¡Ah!

    .- ¿Y qué te parece este amanecer? ¿Te parece espléndido, brillante, vibrante… y a la vez sereno…?

    .- Mucha luz, ¡mucha! A mí, tanta luz… me deslumbra, ¿eh?, me deslumbra. Si el sol estuviera un poquito más opaco… ¿verdad?

    ¡Pero esto es verdad!... 

    Y así sucesivamente cuando hace calor, frío… ¡da igual!

    Decía un dicho popular: “¡Qué difícil es conformarse!”. 

    Y es un conformarse –bajo el Sentido Orante- de configurarse en todo lo que nos rodea; por supuesto, incluidos los de nuestra especie. 

    “Tener un buen conformar”. “Buen”. Una bondadosa conformidad. Y eso no nos quita vigor en nuestras opiniones, criterios, en nuestras opciones… Pero, al tener un buen conformar, sabremos adaptarnos “complacientemente”.

    Y ese “adaptarse complacientemente” no significa renunciar. Significa dejar de obsesionarse con imponer, mandar… y dejar de desesperarse ante la evolución de los aconteceres.

    Saber ver lo imprevisto, lo inesperado, lo sorprendente, la suerte… 

    Y sobre todo –en ese “saber tener un buen conformar”- apreciar lo que está, lo que llega, lo que nos adorna.

    Saberse peregrino… humilde y sirviente.

    Dejar la corona del reinado del príncipe y del heredero del sol, a las arenas que el desierto pulverice. 

    Si peregrinos y humildes sirvientes somos en nuestro estar, en nuestro ser, en nuestro hacer, será más –simplemente más- fácil sintonizar, comprender, equilibrar, sorprender, aprender…

    Humilde, porque la grandeza de lo que nos rodea nos obliga. Es fácil.

    Peregrino, porque evidentemente nos llevan. Es evidente.

    Y servidor, porque hemos venido, hemos llegado a este lugar del Universo a cumplir un cometido en base a unos talentos, a una situación, a una necesidad.

    En consecuencia, “un humilde peregrino servidor” no debe resultar ser una asignatura de estudio, de preparación, de años de prácticas… Basta simplemente recordar “en punto”. 

    .- ¿Recordar “en punto”?

    Sí. Como hemos dicho: 

    Humilde, inevitable. Mira alrededor y… agacha la cabeza.

    ¿Peregrino? ¡Pues ya ves! ¿Qué haces tú para mover la tierra, el planeta, la luminosidad del sol..? ¡Nada! En todo caso estropearlo, lo cual no es ningún éxito.

    ¿Y sabes en qué sirves? Sabes que sirves para laborar con las manos, para cantar, para arreglar, para estudiar, para…. ¡Hay millones de acciones en las que cada ser encuentra su cobijo porque es su servicial deber, que le congratula y que se confabula en su beneficio. Y en el beneficio de los demás.

    Entonces, tener memoria “en punto” es tener ese trío de palabras ahí, ¡en punto! Ni acordarte tarde, ni que se olvide pronto; porque entre medias… saltará el tigre de la importancia personal, de lo injusto del resultado o de lo inapropiado de… y etc., etc., etc.

    Como aditamento de elegancia, de ética –o de estética, si lo prefieren- las GRACIAS nunca sobran –salvo cuando se vuelven zalameras e interesadas, ¡claro!-.

    También es cierto que, en determinadas circunstancias, las gracias son absolutamente insuficientes, porque entramos en otros niveles de percepción, de sensación, de emoción… Pero, en ese “estar” cotidiano en el que nos encauzamos en el servicio, en la humildad y en el peregrinaje, el detalle de las gracias es como… asumir y darse cuenta de los medios, recursos, etc., que evidentemente se tienen, no por la gracia de uno sino porque ha habido una serie de circunstancias, hechos, aconteceres… que han posibilitado nacer aquí, allí o allá, y tener este o aquel recurso…

    En esa medida de GRACIAS, además de sentirse agraciado podemos contemplar las gracias de otros. 

    Y si somos capaces de congeniarlas, indudablemente estaremos “llenos de Gracia”.

    ***

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    And... it appears –and this often happens, very often- the outburst of the being, when the events are not of his liking, are not of his accuracy. Immediately, rebellion, discomfort, self-punishment or... some other culprit...

    There was a saying that "it never rains at everyone's pleasure", and another -also- that "man proposes and God disposes".

    And it happens that the being calculates by itself and –of course- calculates according to what others think, without realizing sometimes that others also think that... what they –others- think influences, and they –others- think what you think. In short: think for others. And it happens that something similar happens to "others" as well. So we are immersed in a communion of "private" interests –let us call them that- in which it is difficult to share, to get along.

    Yes, because you will always find a fault in it. And whatever you do... the flaw will be out there somewhere. A very bad approach.

    This is how the Call of Prayer claims us. Yes. "Very badly", in the sense of out of context prayer and out of transcendent communion. Since starting from that base means establishing yourself as the absolute protagonist of any reality and exercising permanent discomfort, as well as generalising and not knowing how to 'exceptionalize'  the moment, the moments.

    And yes: it is true, under these criteria, that human being has an unusual capacity –no doubt due to the culture received over time- to ruin anything. This is fantastic. I don't think there is another living being capable of spoiling anything. Improving anything is something else. That is different. It doesn't fit this criterion. But ruining anything? Our species has a destructive capacity, unfathomable demolition.

    No wonder some people think of the devil. No wonder. "No wonder". 

    But is that in our nature? Definitely not. That has been a collection of egomania and idolatry, of partisanship, of sectorism, of interests, of prejudices, of profits, of racism, of selfishness... accumulated from generation to generation -"accumulated from generation to generation"-, establishing their private criteria and concepts -incompatible, with impossible coexistence, unpresentable- that obviously make our species, on this planet, a desolate panorama.

    Yes! Of course there are good deeds, of course! But the Prayer Call warns us that we must be aware of the work of continuous confrontation of the being, with everything else and with everything around him.

    It's enough for someone to say, for example: "Oh, La Mancha! What a landscape!".

    I'm sure someone next to it would say: “If it had the sea... It'd be much better".

    And he has already killed Machado brothers’ poetry... killed. You... you no longer sigh in La Mancha, no, you don’t.

    And in the same way, if you're on the beach and you say:

    .- Look, the sea, is so amazing!

    .- You know? Yes, but I miss the desert a little bit; because you can be there alone, not the bustle of the bathers and the running around of the children. That is uncomfortable! But otherwise, yes, it's ok.

    I mean, a lethal, mild poison it's enough to ruin a day at the beach. And they say:

    .- And how many days did you have at the beach?

    .- One. That's all.

    .- Ah!

     

    But without a doubt, it cannot be said that the fault lies with the company and the opinion of this or that person. No, no. This happens in constant activity. And with few exceptions in which the same situation is shared, in the rest it is a lack of direction, disappointment, displeasure, and discomfort...

    Man, as a species in his evolution, continues to mutilate perspectives, continues trimming and cutting inspirations...; he prunes the shoots, mutilates the branches that bother him, at the wrong time. And at the wrong time he becomes... selfish with his achievements or his sacrifices.

    Will you ever be able to see the stars, without comparing them to another starry day?

    Because, of course, you say:

    .- Wow! What a beautiful starry night!

    And he says:

    .- Not really. In Arizona, the sky is much clearer.

    .- In Arizona? Yeah... Lucky you were in Arizona! In Tucson, for example, right?

    .- Yes, in Tucson.

    .- Ah!

    .- And what do you think of this sunrise? Do you find it splendid, brilliant, vibrant... and at the same time serene...?

    .- A lot of light, a lot! So much light for me... it dazzles me, you know? It dazzles me. If the sun were a little more opaque... right?

    But this is true!... 

    And so on if it’s hot, cold... whatever!

    There was a popular saying: "How hard it is to be content!". 

    And it is a conforming -under the Prayer Sense- of conforming to everything around us; of course, including those of our species. 

    "Have a good conforming or being content". "Good". A kind conformity. And that does not take away from the vigour of our opinions, our criteria, and our options... But, by having a good conformity, we will know how to adapt "complacently".

    And that "complaisant adaptation" does not mean giving up. It means to stop being obsessed with imposing, commanding... and to stop being desperate in the face of the evolution of events.

    Knowing how to see the unforeseen, the unexpected, the surprising, the luck... 

    And above all -in that "knowing how to have a good conformation or to be content"- to appreciate what is, what comes, what adorns us.

    Knowing to be a pilgrim... humble and a servant.

    Leave the crown of the prince's reign and the heir of the sun to the sands to pulverize by the desert. 

    If we are pilgrims and humble servants in our being, in our doing, it will be easier -simply easier- to tune in, to understand, to balance, to surprise, to learn...

    Humble, because the greatness of what surrounds us forces us. It's easy.

    Pilgrim, because they obviously take us. It is obvious.

    And servant, because we have come, we have come to this place in the Universe to fulfil a task based on some talents, a situation, a need.

    Consequently, "a humble servant pilgrim" should not turn out to be a subject of study, of preparation, of years of practice... It is enough simply to remember "on point". 

    .- Remember "on point”?

    Yes. As we have said: 

    Humble, inevitable. Look around and... bow your head.

    Pilgrim? Well, yes! What do you do to move the earth, the planet, the luminosity of the sun…? Nothing! In any case, you spoil it, which is not an achievement.

    And do you know what you're good at to serve? You know you're good at, you can serve by working with your hands, singing, fixing, studying, to... There are millions of actions in which every being finds his shelter because it's his obliging duty, which congratulates him and which conspires for his benefit. And for the benefit of others.

    So, to have "on point" memory is to have that trio of words there, on point! Neither to remember it late, nor to forget it soon; because in between... the tiger of personal importance will jump, of the unfairness of the result or of the inappropriateness of... and so on, and so on.

    As an adjunct to elegance, ethics –or aesthetics, if you prefer- THANKS is never too much -except when it comes to being flattering and interested, of course!-.

    It is also true that, in certain circumstances, thanks is absolutely insufficient, because we enter into other levels of perception, sensation, emotion... But, in that daily "being" in which we channel ourselves in service, in humility and in the pilgrimage, the detail of gratefulness is like... assuming and realizing the means, resources, etc., that one obviously has, not because of the grace of oneself but due to a series of circumstances, facts, events... that have made it possible to be born here, there or over there, and to have this or that resource...

    In that measure of THANK YOU, besides feeling grateful we can contemplate the graces of others. 

    And if we are able to get along with them, we will undoubtedly be "full of Grace".

    ***

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  •  

    En la medida en que la especie humanidad se establece, controla y domina a su entorno, va adquiriendo costumbres…, va desarrollando rutinas… va buscando seguridades.

    Su sedentarismo le lleva a… el acopio, en mayor o menor medida. Por ello también debe guardar su estancia. En consecuencia, se hace desconfiado. Se empodera de su lugar y establece defensas o ataques para lograr lo que precise.

    Al contemplar este cortísimo y brevísimo panorama, en un tiempo que cósmicamente es casi inexistente o despreciable –despreciable en el sentido de demasiado corto, que parece no influir en el resto de los tiempos-, pues pareciera que la especie ya ha culminado su evolución.

    Sí, se recrea y mejora y “perfecciona” –entre comillas- lo que ya tiene y como lo tiene, pero pareciera que ha llegado a un tope. “Tope”, obviamente impuesto por él mismo, por su estilo de vivir.

    Ante esta situación, la Llamada Orante nos reclama el que nos demos cuenta y respondamos, cada uno con su respuesta, a propósito de si ha… o se siente ya cumplido, culminado; que ya ha llegado a su máximo. Esto pensando en que somos curvas de Gauss, que llegamos al máximo y luego decrecemos.

    O, por el contrario –que es el Llamado Orante: reclama y llama a la vez-, podemos apercibir que, como mínimo, aún quedan procesos por realizar; aún se pueden sentir ecos de novedad.

    Pareciera que cuando nos aproximamos a diferentes áreas de la actividad humana, éstas estuvieran ya repletas, rebosantes. Obviamente, en los círculos en donde se está con preponderancia; en otros se aspira a llegar a esa preponderancia.

    Los millones de analfabetos aspiran a leer y escribir, por ejemplo, pero no aspiran a la clarividencia, a la intuición o a la actitud visionaria…

    Es decir que otra característica es que pareciera que el camino ya está marcado. Y al estar marcado, sólo queda ‘rutinizar’, repetir… 

    El continuismo de cada repetición supone un pequeño deterioro en el transcurrir. Es como decir: “¡Ay!, como mi abuela, nadie hacía los buñuelos”. Y han pasado dos generaciones y: “Como mi abuela, nadie hacía los buñuelos”.

    Se van perdiendo características de la abuela buñuelera. Y finalmente –por ponerle un final- el biznieto hace pastiche de buñuelos. Difícil de mantener la misma senda. 

    Es decir que al repetir y repetir, se ve que la costumbre, la continuidad, la rutina, la repetición, hace que cualquier proceso –los buñuelos incluidos- vaya perdiendo su naturaleza.

    Así que fijémonos en algo muy llamativo: se trata de hacer y de repetir y repetir lo teóricamente mejor o lo que uno cree que es más adecuado, pero que ya se ha hecho. Ni qué decir tiene que, como dice el refrán, “segundos platos nunca son los mejores”.

    Y así, poco a poco se va degradando lo que en su origen aspiraba a ser una cúspide, y se va convirtiendo en una apariencia.

    A la vez, a la vez… tratando y actuando para mantener lo que se tiene, lo que se siente, lo que se piensa, el sujeto repite una y otra vez: “Yo soy así, éste es mi carácter, ésta es mi forma, ésta es mi manera”…

    Y además de parecerse a su padre, a su madre, a su abuelo –no sólo genéticamente sino conceptualmente-, trata de mantener sus propios logros; con lo cual establece dos rutinas o costumbres: la que trata de mantener –por herencia, tradición- modos y costumbres, y la que precisa desarrollar para tener su seguridad.

    Y ¡claro!, aquí podemos –con esta simplicidad- ver o preguntarnos: 

    ¿Y dónde está lo original? ¿Cuál es el aporte evolutivo, novedoso, distinto? ¿O realmente no lo hay, porque todo lo ocupa el continuismo de lo que pasó y el mantenimiento de lo que se tiene?

    Se supone, bajo el criterio creacionista, que cada ser vivo, que cada ser de humanidad trae un código diferente y, en consecuencia, una información y una capacitación distinta que aportar ante las necesidades de la evolución de las especies, y de ésta en concreto: la humana.

    Y sí podemos ampararnos en decir que los cambios y las transformaciones necesitan cientos, millones, ¡miles de años!… 

    Está bien, está bien. Pero fijarse en algo significativo: si se hace esta pregunta, esta llamada-reclamo orante, es porque se echan en falta las suficientes novedades que impliquen una evolución, que impliquen una novedad, que impliquen una creatividad, que se hagan eco del viaje –porque estamos de viaje-. Y aunque parcialmente, en la infinitud –¡infinitud!- de nuestra consciencia –podríamos decir “en la pequeñez de nuestra consciencia”- estemos ‘sedentarizados’, el Universo no lo está. Y pertenecemos a ese Universo.

    La consciencia ‘nomádica’ universal del ser, le debe hacer recapacitar a propósito de sus pertenencias, de sus posesiones, de su carácter, de sus manías… Y al saberse un peregrino de la Creación, es inevitable –puesto que ya lo ha vivido y lo está repitiendo demasiado- adaptarse a las nuevas condiciones. 

    Y para ello tiene que ‘creativizarse’.

    Y se dirá: “Bueno, es que ya se han producido muchos cambios, y las personas se han adaptado”

    ¡Ah!, ¿sí? ¿Cuáles cambios?

    Veamos. Cuando el ser se empeña –por su capacitación- en controlar, dominar, poseer, guardar, reservar… y eso lo hace generación tras generación, sí, modifica la valla eléctrica, modifica el sistema de disparo, mejora la capacidad comunicativa de los medios… Sí. Todo eso sí. Pero todo eso está circunscrito a lo mismo: al Poder.

    Y esa repetitiva circulación en torno a un sentido poderoso que repite y repite para hacerse más contundente, parece que está acercándose a su propia… destrucción.

    Es obvio que surja: “Bueno, pero es… inevitable. Y el camino que se ha tomado debe culminar con un holocausto global”.

    Bajo el sistema de pensamiento de poderes, sí, es cierto. Es la mejor forma de terminar. Y sí: el poder se logra, se alcanza y luego… se hereda, se transmite, se suplanta por otros poderes, y así sucesivamente. Pero tiene fijado el final. Tiene estandarizado terminar. Y eso lo establece como ley de vida.

    No es eso lo que nos muestra el Sentido Orante. El Sentido Orante nos muestra al humano como un peregrino de Universos; ¡que él mismo ha descubierto que se mueve, que lo mueven! Y que pequeños y significativos cambios del entorno anuncian… no el final, sino que anuncian mutaciones, anuncian revoluciones, anuncian imprescindibles cambios… de posiciones, de pensamientos, de actitudes.

    El Universo, en su eternidad, sólo transmite eternidades. 

    Es eterno. Y en su –imposible medirla- expansión, nos muestra la necesidad de recuperar ese nomadismo de Universo que nos hace diariamente nuevos, que nos brinda la oportunidad de gestarnos de otra manera que no sea repetir y repetir y repetir. Para luego emplear esa repetición para decir: “¿Ves? Las cosas son así y así y así”.

    Claro, bajo las condiciones y bajo las referencias de logro, alcanzar, poder, control, manejo, etc., sí, efectivamente las cosas son así. Su sedentarismo ‘posesionista’ no le permite ver otra cosa.

    Pero el Sentido Orante llama a ese ser a amplificar su capacidad de percepción. Le llama a dejar de ser, cada día, lo que es, para ser una novedad que se gesta continuamente.

    Esto, sin duda –o esta postura- genera incomodidades en lo establecido; para lo establecido, y para el que se mueve en el terreno de un peregrino de Universo.

    Pero fijémonos en algo significativo: cuando la consciencia del ser es de peregrinar en el Universo, y en consecuencia ‘creativizarse’ continuamente, no supone un peligro para lo establecido; porque no es un poder el que lo mueve, es una creencia, una sensación, una emoción, un sueño, una fantasía, un amor… el que le proyecta.

    El repetitivo afán de “los establecidos” no se ve conmovido; incómodo, por momentos, pero… ¿conmovido? Lo tiene todo ya ganado y perdido a la vez.

    Por tanto, al declararse el ser un peregrino de Universo y ser una creativización permanente, respetando sin duda el gran poder que el ser humano ha adquirido para su propia especie y contra las demás –“contra las demás”-, quizás en ese momento de creativización se valora en exceso el empuje de la costumbre, de la norma, de la imposición. Y el ser no se da cuenta de que el que [1]‘normatiza’ y el que impone está arraigado, y el peregrino de Universo está volando.

    Sí, tratará en alguna medida de traer hacia su control… ese vuelo. Pero también… –seguro como está de su posesión-… no le prestará excesiva atención. Tiene mucho de qué preocuparse para conservar sus seguridades, sus pensiones, sus ganancias, sus tradiciones.

    Y como el objetivo del peregrino de Universo no es “este mundo”, sino los mundos que vienen, los que están ya y en los que tenemos que participar… no tienen que temer ni unos ni otros: ni los que se han quedado en el ejercicio del poder y el control, ni los que han decidido coger y amplificar su consciencia para ¡beber de los vientos de la Creación!

    Unos culminarán sus trayectos en cementerios y a recrear la materia viviente subterránea… 

    Y otros… se harán fusión con los vientos. Se harán alimento intangible. Se harán suspiros eternos…

    ***


    [1] “El que pone normas”, interpretamos

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  •  

    To the extent that human species establishes itself, controls and dominates its environment, it acquires customs..., it develops routines... and seeks securities.

    Its sedentary lifestyle leads it to... stockpiling, to a greater or lesser extent. That's why it must maintain its distance. Consequently, he becomes suspicious. He takes power of his place and establishes defences or attacks to achieve what he needs.

    When contemplating this very short and brief panorama, in a time that cosmically is almost inexistent or despicable –despicable in the sense of too short, that seems not to have any influence in the rest of time-, it seems that the species has already culminated its evolution.

    Yes, it recreates and improves and "perfectionate" –in quotes- what it already has and how it has it, but it seems to have reached a limit. "Limit", obviously imposed by himself, by his style of living.

    In this situation, the Prayer Call asks us to realize and respond, each with their response, as to whether he has... or feels already accomplished, fulfilled; that he has already reached its maximum. This is thinking that we are Gaussian curves that we reach our maximum and then we decrease.

    Or, on the contrary –which is the Prayer Call: it claims and calls at the same time-, we can see that, at least, there are still processes to be carried out; we can still feel echoes of novelty.

    It seems that when we approach different areas of human activity, they are already full, overflowing. Obviously, in circles where one is preponderant; in others it aspires to achieve that preponderance.

    The millions of illiterates aspire to read and write, for example, but they do not aspire to clairvoyance, intuition or a visionary attitude...

    Another characteristic is that it seems that the path is already marked. And since it's already marked, all that remains is 'routinize', to repeat... 

    The continuity of each repetition means a small deterioration over time. It's like saying, "Oh, like my grandmother, no one made the fritters”. And after two generations: “No one made the fritters like my grandmother".

    You lose the characteristics of the grandmother who made the fritters. And finally –to put an end to it- the great-grandson makes fritter’s pastiche. It's difficult to maintain the same way. 

    That is to say that by repeating and repeating, one sees that habit, continuity, routine, repetition, makes any process –fritters included- lose its nature.

    So let's look at something very striking: it's about doing and repeating and repeating what is theoretically better or what one thinks is more appropriate, but it has already been done. It is quite clear that, as the saying goes, "second courses are never the best".

    And so, little by little, what was originally intended to be an apex is degraded and becomes an appearance.

    At the same time... trying and acting to maintain what one has, what one feels, what one thinks, the subject repeats over and over again: "I am like this, this is my character, this is my way"...

    And in addition to resembling his father, his mother, his grandfather –not only genetically but conceptually-, he tries to maintain his own achievements; with which he establishes two routines or customs: the one that he tries to maintain –through inheritance, tradition- ways and customs, and the one that he needs to develop in order to have his safety.

    And of course!, here we can –with this simplicity- see or ask ourselves: 

    Where is the original? What is the evolutionary, new, different contribution? Or is there really none, because everything is occupied by the continuity of what happened and the maintenance of what we have?

    It is assumed, under the creationist criterion, that each living being, that each being of humanity brings a different code and, consequently, a different information and capacitation to contribute to the needs of the evolution of the species, and of this one in particular: the human one.

    And we can say that the changes and transformations need hundreds, millions, thousands of years!...

    It's okay, it's okay. But look at something significant: if this question is asked, this so-called prayer claim, is because enough novelty that implies an evolution, that implies a novelty, that implies a creativity, that echoes the journey –because we are on a journey- is missing. And although partially, in the infinity –infinity!- of our consciousness –we could say "in the smallness of our consciousness”- we are "sedentary", the Universe is not. And we belong to that Universe.

    The universal 'nomadic' consciousness of being should make him think about his belongings, his possessions, his character, and his obsessions... And knowing that he is a pilgrim of Creation, it is inevitable since he has already lived it and is repeating it too much – to adapt to the new conditions. 

    And to do this he has to 'get creative'.

    And you'll say; "Well, there's already been a lot of change, and people have adapted"...

    Oh, yeah? What changes?

    Let's see. When the being insists –because of his capacitation- on controlling, dominating, possessing, keeping, reserving... and that does it generation after generation, yes, it modifies the electric fence, it modifies the firing system, it improves the media's communication capacity... Yes. To all that, yes. But all that is circumscribed to the same thing: Power.

    And that repetitive circulation around a powerful sense that repeats and repeats to become more forceful, seems to be approaching its own... destruction.

    It's obvious that it comes out: "Well, but it's... inevitable. And the path that has been taken must culminate in a global holocaust”.

    Under the power thinking system, yes, it is true. It's the best way to end up. And yes: power is achieved, reached and then... inherited, transmitted, supplanted by other powers, and so on. But the end is set up. It has a standardized ending. And that is established as a law of life.

    That's not what the Prayer Sense shows us. The Prayer Sense shows us the human being as a pilgrim of Universes; that he himself has discovered that he moves, that they move him! And that small and significant changes in the environment announce... not the end, but rather they announce mutations, they announce revolutions, they announce indispensable changes... of positions, of thoughts, of attitudes.

    The Universe, in its eternity, only transmits eternities

    It's eternal. And in its –impossible to measure- expansion, it shows us the need to recover that nomadism of the Universe that makes us new every day, that gives us the opportunity to gestate in another way that is not to repeat and repeat and repeat. To then use that repetition to say: "See? Things are like this and like that and like that".

    Of course, under the conditions and under the references of achievement, attainment, power, control, management, etc., yes, indeed things are like that. His sedentary 'possessor' attitude does not allow him to see anything else.

    But the Prayer Sense calls that being to amplify its capacity of perception. It calls him to stop being, every day, what he is, in order to be a novelty that is continually being developed.

    This, no doubt –or this posture- generates discomfort in the established; for the established, and for the one who moves in the terrain of a pilgrim of the Universe.

    But let's look at something significant: when the consciousness of being is to go on a pilgrimage in the Universe, and consequently to be continually 'creative', it does not pose a danger to the established; because it is not a power that moves it, it is a belief, a sensation, an emotion, a dream, a fantasy, a love… which projects.

    The repetitive eagerness of "the established" is not moved; uncomfortable, at times, but... moved? It has everything already won and lost at the same time.

    Therefore, by declaring oneself a pilgrim of the Universe and a permanent creativization, respecting without a doubt the great power that human beings have acquired for their own species and against others –"against others"-, perhaps in that moment of creativization the push of custom, of the norm, of imposition, is overvalued. And the being does not realize that the one who 'normalizes' and the one who imposes is rooted, and the pilgrim of the Universe is flying.

    Yes, he will try in some measure to bring that flight… to his control. But also... –convinced as he is of his possession-... he will not pay too much attention to it. He has much to worry about in order to preserve his securities, his pensions, his earnings, his traditions.

    And since the objective of the pilgrim of the Universe is not "this world", but the worlds that are coming, those that are already there and in which we have to participate... you should not fear any of them: nor those who have remained in the exercise of power and control, nor those who have decided to take and amplify their consciousness in order to drink from the winds of Creation!

    Some will culminate their journeys in cemeteries and recreate living matter underground... 

    And others... will merge with the winds. They will become intangible food. They will become eternal sighs...

    ***

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  •  

    Observando con nuestro pequeño prisma de la curiosidad, la investigación… nos damos cuenta de que evolutiva o no evolutivamente –que haya opinión amplia para todos-, los cambios significativos ocurren tras una infinitud… –por extenderla en el tiempo- infinitud de pequeños detalles.

    Sí. Si observamos los detalles que tuvieron las primitivas algas hasta llegar a ser toda esta biodiversidad que nos rodea, han pasado cientos de miles de millones de años. Pero han sido detalles: que si ahora el Oxígeno, que si antes el CO2, pero luego lo cambio, ahora no, ahora busco alianzas con otras, y entonces nos hacemos y nos volvemos… 

    Bueno, no es difícil, hoy, leer lo que se ha investigado. Aunque volvemos a advertir que puede ser una visión muy estereotipada e incluso falsa. Incluso. Pero es la versión que tenemos. Verán. Cuando –lo saben- en el organismo falta una pequeña, pequeñísima sustancia como un enzima –algo que está encima de algo, ¿vale?; pero pequeñísimo, una cosa insignificante-, pues cuando falta eso –porque en el desarrollo embriológico no se ha producido, por X factores-, puede producir un cambio espectacular en el sujeto: puede ser que no crezca, puede ser que no desarrolle su inteligencia, puede ser que desarrolle enfermedades tempranamente y puede ser que vea muy limitada su vida.

    .- ¿Y todo por ese pequeñísimo enzima? 

    .- Sí.

    .- Un detalle, ¿no? 

    .- Era un detalle, sí.

    Podemos describir un número casi ilimitado de detalles que constituyen un salto, no decimos que a favor ni en contra, pero un salto en la actitud, en la sensibilidad. 

    .- Y ha sido un detalle. ¡Umm! Curioso.

    Pero luego resulta que cuando observamos –ya desde el punto de vista general- a ese ser humano, con cabeza, tronco, extremidades –o sea, completo-; con enzimas, con debajos, con todo, los detalles como que… 

    ¡Sí! Sigue habiendo detalles, claro, pero no aparecen como colaborantes para una evolución, sino que aparecen como decepcionantes para un deterioro. 

    .- ¡Ah!

    Es la resultante –ahí sí se puede decir- de la evolución del comportamiento de la especie, en su cultura, en su educación, en sus relaciones, en sus concepciones de las cosas. Y si bien un detalle hizo que se descubriera la penicilina… Y no fue Fleming precisamente, antes lo había hecho otro, pero como no tenía el rango no valió. Bueno, pero “un detalle”.

    Pero si miráramos globalmente la historia contemporánea, los detalles del comportamiento del ser han sido, en general, hacia su deterioro. Y pocos han sido hacia su crecimiento, evolución…

    A veces –piensen un instante en esto que vamos a decir, para quien pueda interesar-, a veces contemplas, ¿no? Contemplas ¡sin querer! Al decir “sin querer” queremos decir sin ponerte a meditar y a contemplar; no, contemplas lo que transcurre y lo que ocurre, ¡y te llevas unas sorpresas!…

    Claro, luego es muy difícil –por no decir imposible- verificar con las personas y decir:

    .- Oye, y este detalle ¿qué significa?

    .- ¡Nooooo! Eso es que tú ves pajaritos embarazados.

    .-¡Ah! Es verdad, que ponen huevos. Es verdad.

    Sí. Sin pretenderlo, con la actitud contemplativa, descubrimos elementos que no podíamos concebir inicialmente que ocurrieran. Además, son a veces tan cercanos que, evidentemente, como suele ocurrir en esos casos, pues… “No tiene importancia, no pasa nada”. Y así vamos acumulando detalles corrosivos, detalles residuales, detalles que estropean ideales, proyectos… Por lo menos los cimbrean –depende ya de lo fuertes que sean esos proyectos, esos ideales, esas fantasías-.

    Y todo esto nos lo brinda… –es algo sabido todo esto; no descubrimos aparentemente nada- nos lo brinda la Oración de hoy, como… como “hablando consigo misma”.

    .- ¿La Oración, hablando consigo misma? ¿Así? 

    Pero se la escucha. O sea, se la puede oír, mejor dicho. Otra cosa es escucharla.

    Y nos expresa que probablemente, probablemente –claro, desde el punto de vista del escuchante-, probablemente, si se tuviera el detalle –detalle, ¿eh?- de dejarse escuchar, de dejarse llevar, de dejarse –¡es un momentito!-… impregnar por quien llama –por quien llama: Llamada Orante-, quizás nuestra actitud, nuestra posición… podría incluso dar un vuelco. 

    .- ¿Un vuelco? ¿Tanto? 

    Sí. Pero no se pretende tal cosa. Pero incluso podría dar un vuelco a nuestra posición de actuación de vida, de disposición incluso.

    Al decir “un vuelco” no queremos decir que sea positivo o negativo. La oración no entiende de eso. Al decir “no entiende” es decir que está en otro nivel. Después, para la persona puede ser negativo, y darle un vuelco hacia algo que no esperaba y que luego no le gusta o, al revés, darle un vuelco hacia algo que no esperaba y que le resulta novedoso.

    Pero lo importante, en cualquiera de los casos –porque hay una infinidad entre medias-, es que ha sido “un detalle”; ha sido un detalle de esa Llamada Orante, el que ha propiciado un mecanismo de reflexión, de comparación, de…    

    Decía un sabio: “Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo” –refiriéndose a la palanca-. Y tenía razón: un punto; ¡un punto de apoyo!

    .- ¿Un punto? 

    Sí. Igual podría decir un acupuntor: “Dadme un punto adecuado y veréis cómo las cosas pueden cambiar increíblemente”

    .- ¿Uno solo? 

    .- ¡Uno solo! 

    Claro, hay que creerlo. Es un detalle. “Un detalle”.

    Así que resulta que hace falta una dosis de creencia.

    .- ¡Ah!, entonces no es intravenoso.

    .- No, no, no. Entra por otra vía.

    El detalle del creyente es ese posicionamiento de saber que orar es el alimento. Sí. Es el sustento. Porque es el recurso… –habrá otros, por supuesto; el Misterio Creador no se agota-. Pero, dentro de nuestra pequeñez, es el recurso que nos permite sintonizarnos con la Creación y dar a nuestra vida una actitud creativa, clara. 

    “Clara”: sin medias, cuartas, mitad de cuarto… y cuarto y mitad de verdades.

    Sí. Si nuestra creencia se aviva orando y nos sentimos inmersos en una Creación, a sabiendas de que nos cuidan, a sabiendas de que nos colocan en las mejores posiciones para rendir con nuestras mejores capacidades –¡que nos han dado!-, entonces, cualquier detalle –si estoy con ese basamento-… cualquier detalle tengo que incorporarlo, porque alimenta. Y al incorporarlo, me gustará más, me gustará menos… ya vendrán mis miserias.

    .- ¿Miserias?

    Sí: “miserias”. Cada vez que una persona recoge un detalle orante –si es creyente-y le gusta o no le gusta lo que escucha –sobre todo si no le gusta-, está sometiendo a lo Creador a las miserias de sus gustos. Sí: a ese cúmulo de residuos que se van dejando y se van dejando, y que no se van aclarando. Porque residuos va a haber, pero los puedo aclarar, ¿verdad? Pero se va dejando, se va dejando… 

    Copa a copa, el señor se va alcoholizando. Y lo va dejando y lo va dejando… Quiero decir, que piensa en dejarlo algún día, pero no lo deja: “lo va dejando, lo va dejando”. Y eso le va minando, le va minando. Y un día tiene un despiste y se cae, otro día tiene un inconveniente y choca… ¡Cosas!

    .- Mala suerte, ¿verdad?

    ¡Noooo, por favor! Respeten la suerte. Eso no ha sido “mala suerte”, eso ha sido un acúmulo y cúmulo progresivo de residuos que han culminado bloqueando y obstaculizando la capacidad cognitiva del ser. 

    ¿Alguna vez habrá que ponerse serios? O no. ¡Total!, ¡para qué!, ¿no?

    Pero detalle a detalle, las historias personales van viajando y se van haciendo grandes residuos argumentales, que cualquier cosa que cae en su esfera es como un agujero negro: lo engulle, lo exagera, lo dramatiza, lo aterroriza…

    Pero es un detalle… sin importancia.

    Es evidente que todos ustedes saben que, en base a los detalles sin importancia… –tampoco hay que ponerse así, ¿no?-, cremaron, es decir quemaron, y no por el Covid sino por ser judíos, a seis millones. Ustedes no… seguramente no los han contado, ¿verdad? ¡Bueno!, pues a lo mejor fueron 5.320.000 –siguiendo las tónicas del gobierno-. ¡Los quemaron! Pero los quemaron hasta matarlos.

    .- ¿Ah, sí?

    Sí. También aniquilaron a cientos de miles de gitanos, cientos de miles de cristianos… es decir, que fue una máquina muy experta en aniquilación.

    Esto fue apenas hace un rato, en 1940 y algo. Hace un momento. Se suponía que después de todo aquel… bueno, todo iba a ir mucho mejor. “Se suponía”.

     A “pequeños detalles” se repartieron el mundo.

    .- Oye, ¿y por qué el detalle de los judíos y los gitanos?

    .- ¡Ya ves!… 

    Y es curioso, porque hay una historia –probablemente cierta- de que Adolf Hitler se planteó considerar a los gitanos como una raza distinta, no como para quemarla sino para cuidarla. Fue un trastorno mental transitorio, claro. Rápidamente vio algún detalle ahí, algún cante, alguna cosa que no le gustó y dijo: ¡Nada! Estos también a la hoguera.

    Luego vinieron más guerras y más guerras, y más matanzas y más matanzas, y más muros y más muros, y más hambre y más enfermedad… Pequeños detalles de síndrome de inmunodeficiencia, pequeños detalles de Alzheimer, pequeños detalles cardíacos, pequeños detalles tumorales sin importancia… ¡Cosas propias de la especie!.

    .- ¡Ah!, ¿sí?

    Sí. Pero ya los hemos asimilado. Hemos creado centros para el tratamiento, el cuidado y… paliativos. ¡Eso! Bonita palabra: “paliativos”. “Pali-ativos”. No se sabe si es que te van a dar palos activos o te van a… eso, a quemar vivo, pero dormido. 

    .- ¡Ahhh! Claro, es muy diferente eso. No te das cuenta. 

    No, no te das cuenta. Te han dormido. Te pueden quemar o hacer lo que sea.

    Sí. Quizás estamos exagerando. Seguramente.

    Detalle a detalle, poquito a poquito… se ha gestado una civilización que, detalle a detalle, poquito a poquito, tiene una internet oscura donde usted puede alquilar un matón para aniquilar a alguien, donde usted puede encontrar atractivas posibilidades pedófilas… ¡Está ahí! No se cierra, no se persigue… Se avisa de que es oscura, eso sí.

    Es un ejemplo tonto. ¡¿Cuántos ejemplos tontos de detalles más podemos añadir?!

    En ese monólogo orante que se ha gestado hoy, se establece: “Bueno, y en mi creencia, ¿soy una excepción?” –se pregunta el ser-. Puede ser que diga que sí: “Soy una excepción y yo no estoy en nada de eso. En nada de nada de nada de nada de eso. Y soy un espíritu… puro o casi puro”

    Puede ser. Cierto.

    Pero puede ser también –y probablemente sea- que la mayoría diga: “Pues ciertamente resbalo por aquí, resbalo por allá, me choco por aquí, me choco por allá”…

    Y sin ánimo… ¡sin ánimo de dramatizar! ¡No! El drama sirve para exagerar una situación y que la persona tome consciencia de ello. Ya lo hicieron los griegos con sus tragedias, y bien, vale. ¡Ya!, pero day per day, día por día, no nos sirve –¡ahhhhh!- gritar y decir: “¡Qué horrorrrr!”. ¡Nooo! Nos han dado talentos, nos han dado recursos para –eso sí- alertarnos: “¿Y esto? ¿Y este comportamiento? ¿Y esta actitud? ¿Y esta cercanía? ¿Y estas palabras? ¡Huy! ¿Qué significa esto?”.

    .- ¡No!, eso es un detalle sin importancia. No tiene…

    .- ¡Ahhh! 

    ¡Qué fácil! –¿verdad?- es ver la paja en el ojo ajeno –y tenía plena contemplación el Cristo- y qué difícil es ver la viga en el ojo propio. ¡Es increíble!, pero cierto.

    Entonces, puedo acusar a éste, a aquel, al otro, de que tienen una pajita en su ojo, y demonizar a todo el mundo pero sin ver la viga en el ojo propio. Y si se te ocurre insinuar con tu pajita: 

    .- Oye ¿y tú? ¿Y este detalle?

    .- ¡Noooo! ¿¡Vas a pensar que soy como tú!…?

    .- Ah. Es verdad. No.

    Los radicalismos mentales tienen poca capacidad creativa, y menos aún de creencias. En consecuencia, no van a variar sus coordenadas. Estas les han permitido un grupo de amigos, de relaciones, de tolerancias y tolerancias y tolerancias que han creado un micro mundo, y el resto es… el resto. El resto es… impresentable, ¿verdad?

    Como cuando se oye hablar a un político. Él habla de su proyecto y de sus cosas como algo absolutamente beatífico. Pero es incapaz de reconocer algo en otro. Pero es incapaz –por supuesto- de reconocer su pequeña pajita, suponiendo que no tenga una viga.

    Podemos, sin duda –como se ve- acumular residuos de detalles y hacer con ellos bombas arrojadizas. Sí. O podemos seguirlos metiendo debajo de la alfombra. También. Podemos demonizar al resto, que no seamos nosotros mismos y nuestros amigos. Y nuestros familiares, por supuesto. Familiares y amigos son intocables. El resto es… ¡psss!… ¡pssss!

    La canción es bonita: It’s a wonderful world. Sí, es bonita la canción.

    Pero será mejor guardarla para escucharla en tiempos mejores, cuando se esté en condiciones de sentir que participamos, actuamos, sentimos, vivimos… ¡creando!, creativamente, un mundo mejor. Entonces, cuando eso ocurra, saquemos la canción. Mientras tanto, al archivo.

     It’s not a wonderful world. Not now.

    Hablando de detalles y siguiendo con ellos, evidentemente, como son detalles, salpican. Es decir, es como si salen y pican. Ya lo dice el nombre: “sal-pican”. 

    Sí. Y es fácil que… Como una anécdota que sucedió en unas jornadas meditativas en Medellín: después de una jornada, vino una persona a reclamarnos que por qué hablábamos de ella en público. Yo le dije que no lo conocía lo suficiente como para hablar de él en público, pero si se dio por aludido, pues… Pero es que al rato vino otro, y otro, y finalmente nos reímos, claro, porque eran como 15 o 20 que se habían dado por aludidos. Porque parece ser que pertenecemos a la misma especie y se cometen similares o semejantes desvaríos –por decirlo de alguna manera- y, claro, esto cada cual lo interpreta: “Ah, esto lo dirá por mí“. “Seguramente, esto lo ha dicho claramente sin decir mi nombre, pero…”.

    Fíjense –para quien se haya podido dar por aludido-, fíjense en el detalle de It’s a wonderful world. Pensábamos en una mujer que tenía la idea de que, si alguna vez se tenía que ir de este plano, el día de su sepelio o entierro le pusieran esta música: It’s a wonderful world. Y las vueltas que da la vida: un pequeño detalle suicida, y le pusieron la música. Claro, era su deseo. ¡Qué cosa!, ¿no?

    Está bien conformarse, congratularse o alegrarse de situaciones bellas, gozosas, atractivas. Sí, es bien, es bien. Pero… sin desmerecer esa experiencia, debemos más bien preocuparnos de nuestra aportación impecable, agradable, clara, para no dar pie a… 

    Y que realmente podamos observar, que realmente veamos –porque se puede ver, se puede contemplar- que lo que estamos haciendo, que lo que estamos promocionando, que lo que estamos diciendo tiene una resultante grata, agradable, risueña incluso. Y no esa tensión, esa discusión, ese soterrado dedo en el gatillo que, ante cualquier cosa, dispara. Pero, vamos, dispara a una velocidad ¡impresionante! ¡Pero impresionante!, ¿no? Más rápido que “Billy el Niño” y estos famosos de las pistolas. Pero impresionante. Es decir una cosa, y a continuación vienen: ¡Brbrbrbrbbrb!… ¡Vale, vale, vale, vale!… ¡Impresionante, la capacidad de disparo que tiene el ser humano cuando algo no le gusta! ¡Madre de Dios!

    Este es el mundo –¿verdad?- que se fabrica, pero también se puede fabricar otro, que es el que “a detalles” nos está insinuando el Sentido Orante; en el que no haya que ladrar, no haya que disparar de inmediato, sino esperar… contemplar… aportar…

    Así que podríamos culminar diciendo: “Un detalle por favor. ¡Uno!, uno solo”.

    ***

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    Observing with our small prism of curiosity, research... we realize that evolutionary or not evolutionary –let have a wide opinion for every one-, significant changes occur after an infinity... –to extend it in time- infinity of small details.

    Yes. If we look at the details that the primitive algae had until they became all this biodiversity around us, hundreds of billions of years have passed. But they have been details: now is Oxygen, and before was CO2, and then I change it, now I don't, now I look for alliances with others, and then we become...

    Well, it's not hard, today, to read what's been researched. Although we warn again that it may be a very stereotyped and even false view. Even. But it's the version we have. You see. When –you know it- the organism lacks a small, very small substance like an enzyme –very small, an insignificant thing- well, when that is missing –because in the embryological development it has not been produced, due to X factors-, it can produce a spectacular change in the subject: it can be that he does not grow, it can be that he does not develop his intelligence, it can be that he develops diseases early and it can be that his life is very limited.

    .-And all because of that tiny little enzyme? 

    .-Yes.

    .-A detail, right? 

    .-It was a detail, yes.

    We can describe an almost unlimited number of details that constitute a leap, we don't say for or against, but a leap in attitude, in sensitivity. 

    .-And it was a detail. Umm! Curious.

    But then it turns out that when we look at this human being –from a general point of view- with head, trunk, limbs –that is, complete- with enzymes, with everything, the details sort of... 

    Yes! There are still details, of course, but they don't appear as collaborators for an evolution, but they appear as disappointments for a deterioration. 

    .-Ah!

    It is the result –we can say- of the evolution of the behaviour of the species, in its culture, in its education, in its relations, in its conceptions of things. And although one detail led to the discovery of penicillin... And it wasn't Fleming exactly, somebody else had done it before, but as he didn't have the rank, it didn't count. Well, but "one detail".

    But if we look at contemporary history as a whole, the details of the being's behaviour have generally been towards its deterioration. And few have been towards its growth, evolution...

    Sometimes –think for a moment about what we are going to say, for those who might be interested- sometimes you contemplate, don't you? You contemplate without wanting to! By "without wanting to" we mean without meditating and contemplating; no, you contemplate what is happening and what is going on, and you get some surprises!...

    Of course, then it is very difficult –not to say impossible- to check with people and say:

    .-Hey, what does this detail mean?

    .-Nooooo! That's that you see little pregnant birds.

    .-Ah! It's true, they lay eggs. It's true.

     

    Yes. Without pretending to, with the contemplative attitude, we discovered elements that we could not initially conceive of happening. Moreover, they are sometimes so close that, obviously, as usually happens in such cases, well... "It doesn't matter, nothing happens". And so we accumulate corrosive details, residual details, details that spoil ideals, projects... At least they shake them –it depends on how strong those projects, those ideals, those fantasies are-.

    And all this is given to us... –it's a known fact; we are not discovering anything apparently- it's given to us by today's Prayer, as... as "talking to itself".

    .-Prayer, talking to itself? Like this? 

    But it is heard. That is, it can be heard. It's another thing to hear it.

    And it expresses us that probably, probably –of course, from the point of view of the listener-, probably, if one had the detail –detail, eh?- of letting oneself be heard, of letting oneself be carried away, of letting oneself –it's a little moment!!-... impregnate by the caller –by the caller: Prayer Call- perhaps our attitude, our position... could even turn around?

    .- Turn around? That much? 

    Yes. But no such thing is intended. But it could even turn our life's performance position upside down, even of disposition.

    By "a turnaround" we don't mean that it's positive or negative. Prayer doesn't understand that. By saying "it does not understand" we mean that it is on another level. Then, for the person it can be negative, and turn it towards something that he did not expect and that he does not like, or, on the contrary, turn it towards something that he did not expect and that is new to him.

    But the important thing, in any of the cases –because there are infinity in between- is that it has been "a detail"; it has been a detail of that Call to Prayer, the one that has brought a mechanism of reflection, of comparison, of...    

    A wise man said: "Give me a foothold and I will move the world" –referring to the lever-. And he was right: a point; a foothold!

    .-A point?

    Yes, an acupuncturist might say: “Give me a proper point and you will see how things can change incredibly”. 

    .-Just one? 

    .-One only! 

    Of course, you have to believe it. It's a detail. "A detail".

    So it turns out it takes a dose of belief.

    .-Ah, so it's not intravenous.

    .-No, no, no. It goes in another way.

     

    The detail of the believer is that position of knowing that praying is the nourishment. Yes. It's the support. Because it is the resource... –there are others, of course; the Creator Mystery does not run out-. But, within our smallness, it is the resource that allows us to tune in to Creation and give our life a creative, clear attitude.

    "Clara": no half, quarter, half of quarter... and quarter and half of truth.

    Yes, if our belief is enlivened by praying and we feel immersed in a Creation, knowing that we are cared for, knowing that we are placed in the best positions to perform to the best of our abilities –which we have been given!-, then, any detail –if I am with that foundation-... any detail I have to incorporate, because it nourishes. And by incorporating it, I will like it more, I will like it less... my miseries will come.

    .-Miseries?

    Yes: "miseries". Every time a person picks up a prayer detail –if he is a believer- and likes or dislikes what he hears –especially if he does not like it-, he is submitting the Creator to the miseries of his tastes. Yes: to that pile of residues that are left and left behind, and that are not cleared up. Because there will be residues, but I can clear them up, right? But there are left behind... 

    Glass by glass, the man is getting alcoholised. And he leaves it and leaves it… I mean, he thinks about giving it up one day, but he doesn't: "he leaves it , he leaves it". And that undermines him, undermines him. And one day he has a slip and falls, another day he has a problem and crashes... Things!

    .-Bad luck, right?

    Noooo, please! Respect luck. This has not been "bad luck", it has been an accumulation and progressive accumulation of residues that have culminated in blocking and hindering the cognitive capacity of the being.

    You will have to get serious sometime. Or not. What for!, no?

    But detail by detail, the personal stories travel and become great plot residues, that anything that falls into its sphere is like a black hole: it gobbles it up, exaggerates it, dramatizes it, terrorizes it...

    But it's an unimportant… detail.

    It is clear that you all know that, on the basis of unimportant details... they cremated, that is to say they burned, and not because of the Covid but because they were Jews, six million. You didn't... surely you didn't count them, did you? Well, maybe it was 5,320,000 –following the tones of the government-. They burned them! But they burned them to death.

    .- Really?

    Yes. They also wiped out hundreds of thousands of gypsies, hundreds of thousands of Christians... in other words, it was a very expert machine of annihilation.

    This was just a little while ago, in 1940 and something. Just a moment ago. It was supposed that after all that... well, everything was going to be much better. "It was supposed to".

     The world was divided up into "small details". 

    .-Hey, what's the deal with the Jews and the Gypsies?

    .-¡You see!... 

    And it is curious, because there is a story –probably true- that Adolf Hitler considered gypsies as a different race, not to be burned but to be cared for. It was a transitory mental disorder, of course. He quickly saw some detail there, some singing, some thing he didn't like, and he said: No! Take these also to the stake.

    Then more wars and more wars came, and more killing and more killing, and more walls and more walls, and more hunger and more disease... Little details of immunodeficiency syndrome, little details of Alzheimer, little cardiac details, little unimportant details of tumours... Things of the species!.

    .- Really?

    Yes. But we've already assimilated them. We've set up centres for treatment, care and... palliatives. Right! Nice word: "palliatives". "Palliative". You don't know what they will do to you, if they'll... that is, burn you alive, but asleep. 

    .- Ahhh! Of course, it's very different. You don't notice it

    No, you don't. They've put you to sleep. They can burn you or do anything.

    Yeah. Maybe we are exaggerating. We probably are. 

    Detail by detail, little by little... a civilization has developed that, detail by detail, little by little, has an dark internet where you can rent a thug to annihilate someone, where you can find attractive paedophile possibilities... It's there! It has not been closed, it has not been pursued... However, it is warned that it is dark.

    It's a silly example. How many more silly examples of detail can we add?!

    In that praying monologue that has gestated today, it is set: "Well, and in my belief, am I an exception?" –the being asks himself-. He may say yes: "I am an exception and I am not in any of those things. I'm not in any of that at all. And I am a spirit... pure or almost pure”. 

    It may be. True.

    But it can also be –and probably is- that most people say: "Well, I certainly slip here, I slip there, I bump here, I bump there"... 

    And without any intention... of drama! No! Drama serves to exaggerate a situation and make the person aware of it. The Greeks already did it with their tragedies, and well, okay. But day by day, day by day, it doesn't help us –ahhh!- to shout and say: "Such a horror!”. Nooo! They have given us talents, they have given us resources to –yes- to alert us: "And this? And this behaviour? And this attitude? And this closeness? And these words? Oops! What does this mean?”.

    .- No, that's a minor detail. There's no...

    .- Ahhh! 

    How easy! –is it not?- it is to see the speck in someone else's eye –and the Christ had full contemplation- and how difficult it is to see the beam in one's own eye. It's incredible!, but true.

    So, I can accuse this one, that one, the other, of having a straw in their eye, and demonize everyone without seeing the beam in their own eye. And if you even think of hinting with your straw: 

    .- Hey, what about you? What about this detail?

    .- Noooo! You're going to think I'm like you!...?

    .- Ah. That's true. No.

    Mental radicalisms have little creative capacity, let alone belief capacity. Consequently, they will not change their coordinates. They have allowed them a group of friends, of relationships, of tolerances and tolerances and tolerances that have created a micro world, and the rest is... the rest. The rest is... disgraceful, isn't it?

    Like when you hear a politician speak. He talks about his project and his things as something absolutely beatific. But he is incapable of recognizing anything in the other one. He is incapable –of course- of recognising his little straw, assuming it does not have a beam.

    We can certainly –as you can see- accumulate detail residues and make throwaway bombs out of them. Yes. Or we can continue to sweep them under the rug. Also. We can demonize the rest of them, other than our friends and ourselves. And our families, of course. Family and friends are untouchable. The rest is... psss!... psss!

    The song is beautiful: It's a wonderful world. Yes, it's a beautiful song.

    But it is better to keep it to listen to in better times, when we are in a position to feel that we are participating, acting, feeling, living... creating!, creatively, a better world. Then, when that happens, let's bring the song out. In the meantime, to the archive.

     It's not a wonderful world. Not now.

     

    Speaking of details and following with them, obviously, as they are details, they splash out. I mean, it's like they come out and bite. 

    Yes. And it is easy to... Like an anecdote that happened during a meditation day in Medellin: after a day, a person came to ask us why we were talking about him in public. I told him that I didn't know him well enough to talk about him in public, but he took it personal... But then another person came, and another, and finally we laughed, of course, because there were about 15 or 20 people who had taken it very personal. Because it seems that we belong to the same species and same or similar ravings are committed –so to speak- and, of course, everyone interprets this: "Ah, this is said because me”. "Surely, this has been said clearly without saying my name, but...".

    Pay attention –for anyone who might take it personal- at the detail in It's a Wonderful World. We were thinking about a woman who had the idea that, if she ever had to leave this plane, on the day of her funeral or burial they would play her this music: It's a wonderful world. And the twists and turns of life: one little suicide detail, and they played the music for her. Of course, it was her wish. What a thing, right?

    It is good to be satisfied, to congratulate oneself or to rejoice in beautiful, joyful, attractive situations. Yes, it's good it's good. But... without undervaluing that experience, we should rather worry about our impeccable, pleasant, clear contribution, so as not to give rise to...

    And that we can really observe, what we really see –because you can see, you can contemplate- that what we are doing, that what we are promoting, that what we are saying has a pleasant, pleasing, even smiling result. And not that tension, that discussion that buried finger on the trigger that, in the face of anything, shoots. It shoots at an impressive speed! Impressive! Faster than “Billy the Kid” and these gun-toting celebrities. Impressive. I say something, and then they come: Brbrbrbbrb!... Okay, okay, okay, okay!... Impressive, the ability a human being has to shoot when he doesn't like something! My God!

    This is the world –right?- that is manufactured, but another one can also be manufactured, which is the one that "in detail" the Prayer Sense is insinuating to us; in which we do not have to bark, we do not have to shoot immediately, but to wait... to contemplate... to contribute...

    So we could end up saying, "One detail please. One! Only One".

    ***

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Den bön som vi utövar är inte begränsat till någon religion. Vi tror att bön kan vara en befriare och ett helande instrument. Vår bön hänvisar till skapelsen, till de olika krafter som uppmuntrar oss utan att gå till ett specifikt namn eller trosuppfattning. I tron att bön är en väsentlig faktor för oss, har vi skapat en plats dedikerat uteslutande till bön: "Huset ljud av ljus, i Vizcaya i Baskien, norra Spanien. Här möts vi dagligen i bön och spirituell retreat .

LA CASA DEL SONIDO DE LA LUZ

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“La Casa del Sonido de la Luz” ARGI DOINU ETXEA se encuentra en la localidad de Ea, Vizcaya. Un espacio abierto para los alumnos de la Escuela Neijing, los cuales pueden realizar estancias de 1 a 5 días.
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