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    Abducidos por los temores, los pánicos y los terrores, según las últimas de las ultimas noticias, la globalización humana se estremece; y lo que parecía ser una hipótesis lejana de la sexta extinción, se hace cada vez más pomposa, más sorprendente.

    Y poco importa que… –precisamente se buscan, ¿no?- que las convivencias, vivencias, desarrollos, etcétera, se deterioren. Es más, hay previstas –por lo que se ve- vueltas de tuerca. 

    Sí. Es decir, si con tales y cuales presiones, prohibiciones, leyes, normas, conductas… no es suficiente, hay todavía más.

    Cuando parecía –“parecía”- que, a pesar de tanto pesar, algunos se sentían… –¡algunos!- se sentían con ganas de proyectar, hacer o aspirar “a”, rápidamente los equipos globalizantes dieron una pequeña vuelta de tuerca más. Sí. En España, nos dicen que realmente no hay 56.000 contagiados, no. Han contado mal. Hay 500.000. 

    .- ¡Han contado mal…? ¡Qué horquilla!, ¿verdad? ¡Qué horquilla tan…! ¡De 50.000 a 500.000!

    .- Sí. Es que los periodistas manejan mal las matemáticas.

    .- ¡Ah! ¡Me habrán apuntado a mí también!, ¿no?

    .- ¡Sí, sí! ¡Claro, claro!... Porque no sé si ustedes sabrán, claro, que… mirándolo bien, ¿qué más da 50.000 que 500.000? 

    .- Pues la verdad es que ¡no da igual!

    .- Pero esto es igual que pensar que estamos en verano, cuando en realidad estamos en Navidad. Estamos en Navidad y… y es la misma distancia que de 50.000 a 500.000.

    .- ¡Ah!, pero… 

    .- Hace frío… Anuncian por todos los sitios que va a nevar, que… no sé, que va a caer granizo, que si no es hoy será mañana, y si no el lunes, y si no… ¡Por la Navidad! 

    .- ¡Ah!... Entonces, el verano…

    .- ¡No! Eso era una vulgaridad: ¡verano! No. Lo bonito es el invierno, que te obliga a estar en casa. Si ya lo decía el slogan: “Vuelve a casa por Navidad”.

    Es obvio que, ante estas situaciones, se recurra a la plegaria, a la novena, a la octava… 

    Aunque, si nos fijamos, no tanto como se esperaba. En vez de utilizar el templo para acudir a orar, el templo se utiliza para acudir a dormir, a ingresarse, a intubarse o a… simplemente encerrarse.

    Hasta… –para contemplarlo todavía mejor- hasta la Iglesia, en su pompa de Papado y Vaticanos rutilantes, nos dice –en palabras de Francisco, alias Bergoglio-… nos dice que “Dios perdona siempre. El ser humano perdona “a veces” –a veces-. La Naturaleza nunca perdona” –a propósito de estas incomodidades globalizadas que están ocurriendo-.

    Como podemos ver, se ha hecho un Burger, una hamburguesa, un Mac Muc, según el cual, el bocadillo está formado por dos estructuras: Dios por una parte, la naturaleza por otra, y en el medio está el jamón. Es decir –quiero decir- el ser humano.

    Uno perdona todo, el otro no perdona nada, y el otro –¡puf!- perdona a veces.

    Con lo cual se deduce fácilmente que la Naturaleza se está vengando de las ofensas que desde… –aquí valdría la palabra “siempre”- que desde siempre ha hecho el hombre sobre ella. Y ha dicho: “¡Basta ya! De 50 pasamos a 500.000. No se hable más”.

    Resulta curioso el contemplar cómo los creyentes, las religiones, hasta han perdido su mínimo sentido de recogimiento, de aliento, que no sea el material, contundente y práctico. Evidentemente, Dios no cabe por ninguna parte.

    Identificado el enemigo, lo que hay que hacer es destruirlo. 

    El arte… –¿se llamaba así?- “el arte de la guerra” vuelve a ponerse de moda. 

    Y claro, en la guerra, los ancianos y los niños no cuentan; y las mujeres, a coser. Así era antes, ¿no? Y parece que también vuelve a ser ahora.

    Por supuesto, las libertades… –¡ay!, ¿cómo eran antes?-, no. En la guerra no puede haber libertades. Si no, ¿cómo vamos a constituir un ejército? El ejército se hace en base a las órdenes, la obediencia y la capacidad violenta de ataque.

    Como el enemigo es invisible –en condiciones normales, ¿verdad?-, pero habita en cuerpos, lo mejor es atacar a los cuerpos y así acabamos con el enemigo. ¡Hombre! Como daños colaterales acabamos también con el cuerpo, pero, ¡vamos!, tampoco es una cosa… ¡psss!…

    Resulta entre chistoso y dramático. Entre creíble o increíble. Y el Sentido Orante nos conduce a un estado de contemplar la violencia inusual a la que se ha llegado, por un extraño consenso, para domesticar aún más, dominar aún más, controlar aún más y… culminantemente, lograr una esclavitud provechosa.

    Decían los textos llamados “sagrados”: “Y en el principio, Dios creó el cielo y la tierra”

    ¿Y cómo es que Él perdona todo, y la tierra no perdona nada? ¡Qué transcripción! Es igual de salto que entre 50.000 y 500.000. 

    Y en esa propuesta a otra perspectiva, el Sentido Orante nos conmina a no dejarnos atrapar por la codicia del miedo.

    Si nos sentimos universos; si nos aliamos con las nubes; si respiramos con los alientos; si nos hacemos amanecer, de nacer y hacer en cada intento; si sabemos que… –y como creyentes inmiscuidos en ese Misterio Creador- si sabemos que el día y la hora no nos pertenecen; si sentimos la Piedad, y de ella y con ella, la Misericordia, no habrá motivo de contagio de miedo; no habrá temor de huida, ni prejuicio de cercanía.

    La agonía del miedo es espantosa. No se corresponde con el verdor de la primavera, con la transparencia del amanecer o el asombro del anochecer. 

    Quizás… quizás fue la envidia del ser de humanidad, al ver que no era capaz de gestar un universo ¡brillante! Y en consecuencia, algunos se lanzaron a conquistar universos humanos… a los que se pudiera engañar, mentir, ocultar.

    Y así –probablemente como un factor- se fue gestando esa animadversión dentro de la especie. Y consecuentemente, el afán dominador de todo el entorno.

    Salvo circunstancias, ocasiones y seres, el asumir un papel teóricamente secundario en la Creación no cabía en la sapiencia del ser. Intentó por todos los medios, interpretando escrituras, mensajes, revelaciones… nombrarse y pro-nombrarse el centro de la Creación. Pero sin mucha dificultad comprobaba que, cuando él no estaba, la Creación seguía, el verdor de la primavera se agrandaba, el canto de los pájaros se exacerbaba.

    ¡Ay!… El silencio Creador clama desde sus autismos. Y el ser de humanidad se llena de sus aullidos, de sus protestas, de sus quejas. No hay… no hay lapsus de contemplar. El planteamiento se hace como un desenlace.

    Más guerra.

    La Misericordia contempla las miserias. Llama a la concordia. Susurra a la poesía para que se establezca un vínculo, en lo Creador, que diluya y deje las miserias para que éstas se reconviertan.

    Y en ese ‘misericordiar’, el ser se abandona. Porque no sabe ni la hora ni la fecha. Porque El Único que la puede fijar… en su mansión… no lejana, íntima, aquí, y a la vez envolventemente infinita, no considera el tiempo. Decide en cada momento.

    ¡Ay! En esa piedad misericordiosa, no cabe el acecho del miedo, el escondite secreto, la mentira piadosa. Sólo cabe la entrega, la disposición, la actitud disponible, el percibir la Providencia… que continuamente habla desde el silencio de los aconteceres, desde las casualidades, las sorpresas, las suertes.

    ¡Ay! Desplegar nuestra naturaleza, como expresión de Universo, no como expresión posesiva de mi ser, de mi carácter, de mi manera… 

    ¡Nada me pertenece! ¿Por qué he de reclamarlo? 

    Más bien, al sentirme amado, y replicar en esa frecuencia, la Piedad serán mis pasos. La Misericordia será mi purificación. El silencio ¡casual!... será la fusión con la algarabía de lo creado.

    Ante el secuestro globalizante, amparado con el miedo acuciante, la Llamada Orante nos reclama nuestra consciencia universal, ¡nuestra consciencia de verso!, de vernos amantes, de ¡sentirnos amados!... y corresponder en esa disposición de necesidades sensibles.

    Y aún en las peores condiciones, saberse heredero del Cielo, saberse herencia de Universo. 

    La presencia orante en cada posición, nos dará esa opinión, esa calma, ¡ese entusiasmo!, esa capacidad de regenerarnos. Porque creados somos cada amanecer. Porque nos hacen después del sueño, y nos ‘oportunizan’ una y otra vez.

    ¡Ay! Sentirse sin razones. Sentidos sin opiniones. “Senti-sientos” sin… pecados. 

    Emociones al viento, sin parapetos, sin obstáculos…. 

    Limpios

    ***

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  •  

    Abducted by fears, panics and terrors, according to the latest news, human globalization is shaking; and what seemed to be a distant hypothesis of the sixth extinction, is becoming increasingly pompous, and more surprising.

    And it doesn't matter that... –it is actually sought, right?- that the coexistence, experiences, developments and so on, deteriorate. What's more, there are planned –as far as we can see- turns of the screw.

    Yes. That is, if such and such pressures, prohibitions, laws, rules, behaviours... are not enough, there are even more.

    When it seemed -"it seemed"- that, despite so much regret, some people felt... –some people!- felt like projecting, doing or aspiring "to", the globalizing teams quickly gave one more little turn of the screw. Yes. In Spain, we're told that there really aren't 56,000 infected, no. They've miscounted. There are 500,000.

    .- You've miscounted... Such a gap right? Such a disparity so...! 50,000 to 500,000!

    .- Yes. It's just that journalists don't handle math well.

    .- Ah! They must have counted me too, didn’t they?

    .- Yes, yes! Of course, of course!... Because I don't know if you know, of course, that... looking at it closely, 50,000 or 500,000 it doesn’t matter? 

    .- Well, the truth is that it does matter!

    .- But this is the same as thinking that it is summer, when in fact it is Christmas. It's Christmas and... and it's the same distance as 50,000 to 500,000.

    .- Ah, but... 

    .- It's cold... The weather forecast everywhere is that it is going to snow, that... I don't know, it is going to hail; if it's not today it will be tomorrow, and if not on Monday, otherwise... For Christmas! 

    .- Ah... So, the summer...

    .- No! That was a vulgarity: summer! How nice is winter, that forces you to be at home. The slogan already said it: "Come back home for Christmas". 

    It's obvious that, in these situations, you have to resort to prayer, to novena, to the eighth... 

    Although, if we pay attention, not as much as expected. Instead of using the temple to go to prayer, the temple is used to go to sleep, to get admitted, to get intubated or to... just to get locked up.

    Even... -to contemplate it even better- even the Church, in its pomp of the Papacy and the shining Vatican, tells us -in Francisco’s words, alias Bergoglio-... tells us that "God always forgives. Man forgives "sometimes" -sometimes-. Nature never forgives"   -about these globalized discomforts that are happening.

    As we can see, we have made a Burger, a hamburger, a Mac Muc, according to which, the sandwich is formed by two structures: God on one side, nature on the other, and in the middle is the ham. In other words -I mean- the human being.

    One forgives everything, the other forgives nothing, and the other -poof!- forgives sometimes.

    It is easy to deduce from this that Nature is taking revenge for the offenses that… -here we can use the word “always”- man has “always” committed against it. And it said: "Enough! From 50 we go to 500,000. Don’t say another word”.

     

    It is curious to contemplate how believers, religions, have even lost their minimal sense of seclusion, of encouragement, other than the material one, severe and practical. Obviously, God does not fit anywhere.

    Once the enemy has been identified, all we have to do is destroy it. 

    Art... –was it called that?- "the art of war" is back in fashion. 

    And of course, in war, elderly people and children don't count; and women, sewing. That's how it used to be, right? And it seems that it's back now too.

    Of course, the liberties... –Oh!, what were they like before?-, no. In war there can be no freedoms. Otherwise, how are we going to build an army? The army is based on orders, obedience and the ability for violent attack.

    Since the enemy is invisible –under normal conditions, right?- but it lives in bodies, the best thing to do is to attack the bodies, and that way we finish off the enemy. Man! As collateral damage we also finish off the body, but, come on, it's not that... psst!...

    It's somehow between funny and dramatic. Between believable and unbelievable. And the Prayer Sense leads us to a state of contemplating the unusual violence that has been reached, by a strange consensus, to domesticate even more, to dominate even more, to control even more and... finally achieving a profitable slavery.

    The so-called "sacred" texts said: "And in the beginning, God created heaven and earth". 

    And how is it that He forgives everything, and the earth forgives nothing? Such a transcription! It's a leap as big as 50,000 to 500,000. 

    And in that proposal to another perspective, the Prayer Sense warns us not to get caught up in the greed of fear.

    If we feel ourselves as universes; if we ally ourselves with the clouds; if we breathe with the breaths; if we become dawn, to be born and doing at every attempt; if we know that... –and as believers involved in that Creative Mystery- if we know that the day and the time do not belong to us; if we feel Piety, and from it and with it, Mercy, there will be no reason for fear contagion; there will be no fear of escape, nor prejudice of closeness.

    The agony of fear is frightening. It does not correspond to the greenery of spring, the transparency of dawn or the wonder of dusk. 

    Perhaps... perhaps it was the envy of the human being, seeing that he was not capable of creating a brilliant universe! And as a result, some of them set out to conquer human universes... that could be deceived, lied to, concealed to.

    And so -probably as a factor- that animosity was brewing within the species. And consequently, the desire to dominate the whole environment.

    Except for circumstances, occasions and beings, assuming a theoretically secondary role in Creation had no place in the sapience of the being. He tried by all means, interpreting scriptures, messages, revelations... to name and pro-name himself the centre of Creation. But without much difficulty he realized that, when he was not there, Creation continued, the greenness of spring was enlarged, the song of the birds was exacerbated.

    Oh!... The Creator's silence cries out from his autisms. And the being of humanity is filled with his howls, his protests, his complaints. There is... there is no lapse of contemplation. The approach is made as an outcome.

    More war.

    Mercy contemplates miseries. It calls for concord. It whispers to poetry to establish a link, in the Creator, that dilutes and leaves miseries so that they are reconverted.

    And in that 'misericord', the being abandons itself. Because he knows neither the time nor the date. Because the Only One who can determine it... in his mansion... not far away, close, here, and at the same time enveloping infinite, does not consider time. He decides in each moment.

    Oh! In that merciful piety, there is no room for fear’s stalk, for secret hiding, for a pious lie. There is only room for giving, for disposition, for an attitude of availability, for perceiving Providence... that constantly speaks from the silence of events, from coincidences, surprises, lucks.

    Oh! To unfold our nature, as an expression of the Universe, not as a possessive expression of my being, my character, my way... 

    Nothing belongs to me! Why should I claim it? 

    Rather, by feeling loved, and replicating in that frequency, Piety will be my steps. Mercy will be my purification. The casual silence!... will be the fusion with the rejoicing of creation.

    In the face of the globalising kidnapping, protected by pressing fear, the Call to Prayer calls us for our universal consciousness, our consciousness of verse, of seeing ourselves as lovers, of feeling loved!... and to correspond in this disposition of sensitive needs.

    And even in the worst conditions, knowing that we are heirs of Heaven, to know that we are heirs of the Universe.

    The prayer presence in each position will give us that opinion, that calmness, that enthusiasm!, that capacity to regenerate ourselves. Because we are created every dawn. Because we are made after sleep, and we are 'made opportune’ again and again.

    Oh! Feeling without reason. Feelings without opinions. "Feelings" without... sins. 

    Emotions in the wind, without parapets, without obstacles... 

    Clean...

    ***

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  •  

    Se hace primavera. Y se hace… sola, al margen de nuestras acciones. 

    Y se hace así... con el sentido de servirnos; y además del adorno que supone, la muestra de vitalidad que arroja sobre todos los suelos.

    Se hace la primavera… ¡y no la hacemos nosotros! 

    ¿Y qué hacemos con ella?

    Se hace el amanecer, y... tampoco nosotros lo hacemos. La luz se presenta sin ninguna justificación... Y nos despierta; nos lleva a la vigilia.

    Haciéndose el amanecer, haciéndose la primavera, ¿qué representa para el ser...?

    El Sentido Orante, con su llamada, nos reclama el ejercicio de nuestra luz, de la cual somos absolutamente dependientes.

    La primavera nos reclama el nacer, el previo acontecer que ha ido preparando esa... abrupta expresión de nacer. 

    ¡Ah!, ¡nacer...!

    “Nacer” y “hacer” quizás sea la misma palabra, pero con distinto sonido. Y si así fuera, como nos indica el Sentido Orante, cada hacer –de cualquier naturaleza- sería un nacer... Con lo cual estaríamos permanentemente naciendo. 

    No habría lugar para el espacio repetitivo, sino siempre novedoso. Ninguna primavera es igual que otra. 

    En consecuencia, somos seres de luz y, por tanto, viajeros. Sea cual sea la naturaleza de la luz..., viaja. Y por donde pasa, ¡nace! Y al nacer, ¡hace! 

    No puede estancarse, ni en el nacer, ni en el hacer, ni en el viaje luminoso.

    Si así nos asumimos, como luz viajera que nace y hace en su transcurrir..., la naturaleza de ese proceso es imparable.

    Y decir imparable significa decir: “confianza plena”; decir: “decisiones inmediatas”; decir: “¡compromisos firmes!”; decir: “¡servidores eficaces!”; decir: “libertarios incesantes”; decir: “amantes imperecederos... siempre atentos”.

    Y con esas características... ¿qué elemento puede detenernos? 

    Las apariencias. Sí. Las apariencias que podemos dejar que pasen, en esa naturaleza de luz –nacer y hacer... con consciencia plena-.

    Si la desconfianza se insinúa, si la indecisión se hace ¡inquieta!, si el servicio se hace... para cumplir, pero no para la entrega, entonces, la insinuosa desconfianza -ajena y propia- busca retraerse, busca esconderse; nace... al miedo. 

    ¡Y nacer era primavera! Nacer era ¡hacer! Nacer era la creatividad y creación permanente.

     El Sentido Orante nos recalca nuestra naturaleza –en este año de encrucijadas- para que nos demos cuenta de la ficción de los obstáculos, que se hacen tales obstáculos cuando dejamos de verlos como ficticios... y los aceptamos como reales. 

    Pero, ciertamente, el sentido del vivir humano se ha convertido en una creencia de apariencias, en un sentido de realidad que sea dominado, que sea controlado –¡o desbordado!- por el hombre. 

    En mínima cantidad se atiende al Llamado Orante, y en máxima atención se ciñe sobre el material, el artículo, el mandato, la orden: eso que se vende como “seguridad”.

    ¿No ha pasado suficiente tiempo, no han pasado suficientes aconteceres y suficientes civilizaciones, como para darse cuenta de que ese sentido no es el adecuado? 

    ¿Aún se sigue aspirando a ser el rey de la Creación, el hombre-dios de los hombres...?

    Y bajo esos prismas de apariencias creíbles, reales, la guerra es el instrumento más útil. Es el único instrumento que nos hace realidades palpables –“apariencias”-; pero... aconteceres de contracciones de soplo que, en cuanto se amplifican en Universo, dejan de tener consistencia. 

    Y en esa guerra, hoy vencen unos, mañana vencen otros… Es decir, todos pierden.

    ¿Es una decisión inteligente? ¿O es más bien una estampida de egolatría... que nos lleva hacia la omnipotencia del hombre, y su creación –sic-?

    La guerra se hace más o menos violenta, más o menos grande o más o menos pequeña, y... -y eso sí- empieza a ser... el sentido de la vida. Ahí es donde tenemos que ‘desfacernos’ de la encrucijada. 

    Porque pareciera que toda la humanidad, en su consciencia colectiva, hubiera optado únicamente por la guerra, como medio para... ¡subsistir, sobrevivir, supervivir!...

    Y no es ese el lenguaje, ni la postura ni posición del Sentido Orante, que hoy nos despierta con la luz de la primavera, con el nacer y hacer como identidades, con las consciencias plenas en servicios, en confianzas, en decisiones. 

    Ese estado de “contra, contra, contra, contra”... que amilana, que asusta, que defiende, que contra-ofende: una sincronizada agonía que, por su reclamo general, ¡atrapa!... –pretende atrapar- el viaje de la luz. De ahí que si en consciencia sentimos nuestra naturaleza, el acoso de la guerra no encontrará eco.

    Y no harán falta murallas, ni muros, ni alarmas... que constriñen el fluir, que arañan las ansias de ¡aspirar!; de aspirar a ser lo que se es: una luminosa y fugada luz, en el Universo.

    La oferta del combate siempre está disponible. Y es ahí donde el orante ha de estar atento, alerta. Porque es el fácil camino del... “poder”. Si, en cambio, se deniega la oferta del combate –sin que ello suponga un enfrentamiento- y asumimos una posición de adaptación, con muestras creativas, como seres sin tiempo, inmortales, sin nada que ganar porque todo es vanidad, con la consciencia de una constante y nueva humanidad que nace y hace diariamente, con el humor del ánimo enamorado suficiente como para no tener carencias, con ello estaremos en disposición de dejar de ser esclavos del tiempo: un impostor que acecha, que aprieta. Y cuanta más atención se le presta, más dictador se hace. 

    Si nos dejamos envolver –y cuánta intención hay- en el amanecer, en ese acto de luz que nos ama; si nos dejamos percibir como esa vigilia continua... que solamente es secuestrada por la noche interna, para ser reparada, para ser puesta a punto para el nuevo nacer y hacer, estaremos en disposición de ser servidores en ese ir infinito, y en ese “estar” de ficción aparente que nos ¡reclama!, pero que tenemos que estar en la alerta y en la atención suficiente como para no caer en ese universo… que no es verso, que no es prosa; que es… lo que no debe ser.

    Interactuar con la consciencia plena, en la que antes hemos estado, y ¡mostrar!, mostrar nuestras intenciones, y evidenciar las evoluciones cuando intervenimos, cuando estamos como somos... y no, como la imposición de unos pocos quiere que seamos. 

    ***

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  •  

    It becomes spring. And it becomes... by itself, regardless of our actions.

    And it becomes like this... with the sense of serving us; and in addition to the decoration that it involves, the sample of vitality that throws on all the grounds.

    It becomes spring... and we don't do it!

    And what do we do with it?

    It becomes dawn, and... neither do we do it. The light appears without any justification... And it awakens us; brings us to vigil.

    Becoming dawn, becoming spring, what does it represent for the being...?

    The Prayer Sense, with its call, demands of us to exercise our light, on which we are absolutely dependent.

    Spring demands us to be born, the previous event that has been preparing that... abrupt expression of being born.

    Ah!, to be born...!

    "Being born" and "doing" may be the same word, but with a different sound. And if this were like this, as the Prayer Sense indicates to us, each doing –of any nature- would be a birth... With which we would be permanently being born.

    There would be no room for a repetitive act, but always novel. No two springs are alike.

    Consequently, we are beings of light and, therefore, travellers. Whatever the nature of light... it travels. And wherever it passes through, it is born! And at birth, it does!

    It must not become stagnant, neither at birth, nor at doing, nor on the luminous journey.

    If that’s how we assume ourselves, as traveling light that is born and does in its course..., the nature of that process is unstoppable.

    And to say unstoppable means: "full trust"; means: "prompt decisions"; means: "steady commitments!"; means: "efficient servants!"; means: "incessant libertarians"; means: "everlasting lovers... always attentive".

    And with those characteristics... what element can stop us?

    Appearances. Yes. Appearances that can be let pass, in that nature of light –being born and doing... with full consciousness-.

    If mistrust is insinuated, if indecision becomes uneasy!, if service is done... to comply, but not for dedication, then, the insinuating mistrust –of others and of our own- seeks to withdraw, seeks to hide; it’s born... to fear.

     And being born was spring! Being born was doing! Being born was creativity and permanent creation.

     The Prayer Sense emphasizes our nature –in this year of crossroads- for us to realize the fiction of obstacles, which become such obstacles when we stop seeing them as fictitious... and accept them as real.

    But, certainly, the sense of human living has become a belief in appearances, in a sense of reality dominated, controlled –or overwhelmed!- by man.

    The Prayer call is attended in a minimum amount, and the maximum attention is paid to the material, the article, the mandate, and the order: that which is sold as “security”.

    Has not enough time passed, not enough events and not enough civilizations have passed, to realize that this is not the right direction?

    Do you still aspire to be the king of Creation, the man-god of men...?

    And under those perspectives of credible, real appearances, war is the most useful instrument. It is the only instrument that makes palpable realities –"appearances"-; but... events of breath contractions that, as soon as they are amplified in the Universe, cease to have consistency.

    And in that war, today some people win, tomorrow others will do... In other words, everyone loses.

    Is it a smart decision? Or is it rather a stampede of egotism... that leads us towards the omnipotence of man, and his creation –sic-?

    The war becomes more or less violent, more or less large or more or less small, and... –and yes- it begins to be... the meaning of life. That is where we have to 'get rid of' the crossroads.

    Because it seems that all humanity, in their collective consciousness, had only opted for war, as a means to... subsist, survive, outlive!...

    And that is not the language, nor the posture or position of the Prayer Sense, that today awakens us with the spring light, with being born and doing as identities, with full consciences in services, in trust, in decisions.

    That state of "against, against, against, against"..., that intimidates, that frightens, that defends, that counter-offends...: a synchronized agony that, by its general demand, catches… –tries to catch- the journey of light! Hence if we consciously feel our nature, the harassment of war will find no echo.

    And there will be no need for walls, nor fortress, nor alarms... that constrain the flow, that scratch the desire to aspire!; of aspiring to be what one is: a luminous and fleeting light, in the Universe.

    The combat offer is always available. And it is there where the prayer person must pay attention, be alert. Because it is the easy way of... "power". If, on the other hand, the offer of combat is denied –without it supposing a confrontation- and we assume a position of adaptation, with creative samples, as immortal beings without time, with nothing to gain because everything is vanity, with the consciousness of a constant and new humanity that is born and does daily, with an in love mood enough to have no lacks, with this we will be in a position to stop being slaves of time: an impostor that lurks, that squeezes. And the more attention is paid to it, the more dictatorial it becomes.

    If we allow ourselves to be wrapped –and how much intention there is- by the dawn, by that act of light that loves us; if we allow ourselves to be perceived as that continuous vigil..., that is only hijacked by the inner night, to be repaired, to tune up, for a new birth and doing, we will be in a position to be servants in that infinite going, and in that "being" of apparent fiction that calls out to us!, but we have to be alert and to pay enough attention not to fall into that universe… which is not verse, which is not prose; which is… what should not be.

    Interact in full consciousness, in which we have been before, and show!, show our intentions, and show the evolutions when we intervene, when we are as we are..., and not, as the imposition of a few wants us to be.

    ***

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  •  

    Y desde la más tierna infancia, el poder de turno, habitualmente papá o mamá, entrenaban a sus criaturas bajo el reino del miedo. Los castigos, las normas, las leyes, se imponían de una manera… exigente. 

    Y vieron… y vió el hombre que era bueno. Mas Dios vió que era malo. Mas el hombre no escuchaba nada más que su propia egolatría y sus resultados.

    Y de la infancia se pasó a la niñez. Una niñez marcada por el saber; por la necesidad –de los que sabían- de imponer su criterio. Y he aquí que, otra vez, vieron que castigar, suspender, amenazar… daba sus resultados. Y vieron que era bueno. 

    Dios, no. No vió que era bueno.

    Y prosiguieron los tiempos, y llegaron las ansiadas juventudes. ¡Ah!... Las que eran las protagonistas, las más bellas –decían-, las más exuberantes… Mas de ellas se encargaron los militares, con sus servicios a la patria. O bien se encargaron las drogas y el alcohol –depende de qué época-. Y vieron los hombres que, con esos métodos, el joven obedecía; y el que no, moría. Y vieron que era bueno. 

    Mas la Creación comprobó que eso era malo.

    Y transcurrieron tiempos de formación para llegar a ser adultos. Y los rectores de ello –las escuelas, los colegios, los centros de formación- se encargaron de formar, ‘deformadamente’…, a sus semejantes, en base al poder, la mentira y el rendimiento. 

    Y vieron que era bueno. Porque eso favorecía la competencia, y de ella salía la virtud –sic-. Y vieron, los que mandaban, que era bueno. Mas la Creación, en su naturaleza, se preocupó y vió que era muy malo.

    Y he aquí que transcurrió, en deformaciones, la instalación del adulto; cuya función, después de la preparación intensiva de la niñez, de la infancia, se convirtió en “adulterar todo lo que le rodeaba”… y hacerse dueño y señor de producción, especulación, arrase, dominio, control, cárceles, terror…

    Y vieron que era bueno. Que era parte del precio de la evolución. Mas la Creación, en su naturaleza, sintió que era muy, muy malo.

    Y he aquí que, paulatinamente, la fuerza y el poder destructor se vino a menos, y apareció la vejez, la ancianidad. Y vieron que eran improductivos. Y vieron que eran poco rentables. Y vieron que, en realidad, sobraban. Y he aquí que instauraron diferentes procesos para anular sus participaciones. Y ellos mismos se convencieron del final de sus días. Y vieron, los poderosos, que pensionar a los inútiles era desastroso y, en consecuencia, lo mejor era dejarlos a su navegación, mar adentro, y olvidarlos. 

    Y vieron que era bueno. Mas la Creación contemplaba, con dolor, que era… terrible.

    Y culminando el breve relato orante, llegaron los días en los que ya… tan solo la cama, el catre, la hamaca o el suelo eran el aposento de los ancianos. Unos con los sagrados sacramentos, otros sin ellos, fueron llevados –depende- a cementerios flotantes, verticales o profundos, o a incineraciones fáciles y fecundas. Y vieron… que era bueno para la evolución. 

    Mas… la Creación no sonreía. No sonreía como otras primaveras. Se sentía sola y poco atendida. ¡Ay!...

    Y he aquí, en consecuencia, que todo ese estilo viviente se basó en actitudes ¡hirientes!… que generaron sentires dolientes; que propiciaron rencores profundos; que gestaron guerras de muy diversa índole. Y que entre todos se convencieron de que lo mejor era acabarse mutuamente o aislarse indefinidamente. Y vieron que era lo mejor. 

    Mientras… la Creación se apartaba prudentemente, aguardando un tiempo mejor.

    Este breve relato orante, en tono… no apocalíptico, sino simplemente descriptivo, comprobable y evidente, en mayor o menor medida todos los seres pueden certificarlo. 

    Y el Sentido Orante nos pregunta: 

    Y en base a esto… –que en toda la especie ocurre, excepciones aparte-, y en base a esto, ¿es un vivir correcto? Y en base a esto… ¿se puede pensar que “este estilo de estar” es, al menos, mínimamente mejorable? Y en base a esto, ¿se puede deducir que es preciso –el estilo- ¡cambiarlo!? 

    Velada, velada, veladamente, los más poderosos fueron gestando la idea de que, en mayor o menor medida, cada uno estaba limitado por la economía, por la salud, por el espacio, por el precio, por la edad, etcétera. Con ese caldo de cultivo, de años, los más poderosos consideraron que había llegado el momento de que todos se sintieran… “presos”. 

    ¡Oh, sí! Ya sabían la experiencia limitante de su profesión, de su ideal, de sus relaciones… Ya tenían suficiente experiencia en peleas, en mentiras, en engaños… 

    ¡Muy parecido a la convivencia de una cárcel!, ¿no? 

    Además, las cárceles demostraron ser muy seguras. Sí; porque a pesar de su hacinamiento, tan solo, de 51.000 reclusos, tan solo un jardinero… –¡qué bello!-, el jardinero de la cárcel, se sentía indispuesto. Y un preso se sintió… afectado. Los demás gozaban de una excelente salud carcelaria.

    Así que, ¡aleluya! ¿Por qué no hacer –para empezar, claro- un… –¿cómo decir?; sí, queda mejor- “un secuestro domiciliario”? Sí. Lo más adecuado sería cumplir la pena en el domicilio. La pena por existir, por vivir, por convivir con… con lo que sea, de la forma que sea. Es por el bien de todos: que, por delitos conocidos o sin conocer, quedan todos los sujetos condenados a –de momento- cumplir su pena en arresto domiciliario.

    ¡Ah!... Y los seres vieron que era bueno. Sí, porque… mejoró la contaminación, mejoró el nivel del ruido –había menos-, se caldearon los hogares…

    ¡Por fin!… ¡Por fin se podía cumplir esa profecía anunciada de… Gran Hermano! ¡Oh! El Gran Hermano, dominador y dominante, había conseguido –¡por fin!- arresto domiciliario “personalizado”; y, en consecuencia, descubrir algo más importante: la obediencia. La obediencia a toda una educación ¡de años!, que ha dado como resultado esa aceptación de arresto domiciliario, en base a los peligros y los riesgos que se corren andando por ahí de cualquier forma. No obstante, quedan aún por perfilar los accidentes del hogar; que en el arresto domiciliario se producen más, más de un accidente: caídas de la taza del váter, resbalones por gotas de aceite, golpes inesperados por movimientos intempestivos… 

    El índice de mortandad en accidentes domésticos no es nada despreciable. Y eso preocupaba a las autoridades.

    Así que, poco a poco, fueron como… limitando la movilidad casera; reduciendo a cada miembro a cubículos ‘compartimentales’, dentro de espacios lógicos de 50 o 60 m². Estilo “cápsulas”.

    Así, la incidencia de problemas de carácter familiar, hogareños, accidentes, se minimizaban. 

    ¡Ah!, por fin consiguió el Gran Hermano que cada ser se sintiera anticuerpo de otro. “¡Yo soy anticuerpo!”. Y así, los cuerpos fueron perdiendo esa atracción que antes había, tan… ¡tan libertina! –¡aj!-; tan, tan… ¡uf!, ¡tan pecadora! Al ser cada uno un anticuerpo, el cuerpo rechazaba a otros cuerpos. E incluso se podría conseguir la magia de que el propio cuerpo –que es un anticuerpo- se volviera contra sí mismo. Con lo cual, ya no habría necesidad de una nueva educación. La autolisis se encargaría de todo.

    Sí. También la Oración se dedica a la ciencia-ficción. En realidad, orar es ficción, ¿no? No es ciencia. Es emoción, es sensación. Pero también ha de ser advertencia. También debe ser atención. También debe ser novedosa, inesperada, precisa y ¡necesaria para cada momento!, con objeto y fin de que los seres se den cuenta, ¡¡escuchen la voz del Misterio Creador!!, y escuchen otra versión… –otra versión- de lo que transcurre, de lo que ocurre, de lo que pasa; otra visión que nos haga replantearnos nuestras actitudes, nuestras posiciones, nuestras lógicas y razones.

    Sí. Estamos en una “encrucijada” en la que hay que decidirse: si se hace y se crea un comité de fuga, o se aguarda a los designios del poder para que la autolisis se haga cargo de nuestra presencia.

    Sí, se puede pensar: 

    .- Pero… ¿un comité de fuga? ¿Y a dónde nos íbamos a fugar?

    .- ¡Oh!… Eso es lo menos importante. 

    .- ¿Lo menos?

    .- ¡Lo menos importante, claro! A nivel Orante, las posibilidades son inmensas, ¡infinitas! No estamos sujetos a lugar, a sitio… ¡No!

    ¿Cuál es el deber…? –bueno, era un precepto antiguo, claro, pero subyace en la naturaleza del hombre- ¿cuál es el deber del preso? El deber fundamental, el objetivo fundamental del preso, ¿cuál es? ¡Fugarse! Por una razón muy simple: no es un diseño –el humano- para estar encerrado. 

    Así de simple. Ahora bien, se ha conseguido, sin duda, que estos comités de fuga casi no funcionen, casi no existan. Porque, en verdad, a veces se está mejor dentro… que fuera. Dentro –en la cárcel- tienes tus amistades, tu biblioteca, tus dos menús –a elegir uno-…

    .- ¿Dos menús?

    .- Sí. No como en sitios como Tian y eso, que te ponen un menú, ¡hala!, y ahí te arregles, te guste o no. Cuando lo normal sería que ¡qué menos que dos menús! ¡Si lo ponen en la cárcel…!

    Tiene además la ventaja –y por eso las personas también obedecen- de que no hay que pagar agua, ni luz, ni teléfono, ni impuestos. Porque en el caso de que tuvieras que pagarlos, los pagarás con cárcel, y ya estás en ella. ¡Fantástico!

    Al fin ha conseguido, el Gran Hermano –por poner un ejemplo conocido, ¿verdad?- ha conseguido que todos sean… gozosos, al sentirse aislados y presos, con “la condescendencia” de darles prisión domiciliaria. Aquellos más rebeldes tendrán que estar entre rejas; y los de domicilio, entre puertas.

    El panorama se nos presenta… para el ejercicio de la piedad, de la serenidad, de la ¡bondad!, de la solidaridad…; de la emoción, del arte, de la belleza, de los sentires, de los llamados “amores”…

    La Creación nos dotó de todos los recursos; de ¡todos!... los recursos, y más, para vivir paradisíacamente.

    No es nuestra creación un producto que en cualquier momento se pueda deteriorar, fallar, destruir, como así nos han enseñado. No. 

    Es la presencia misma de la Creación, la que habita en nosotros. Y por eso estamos. Nuestra presencia no obedece a una voluntad personal. Obedece a una Creación inaudita, ¡insondable!, misteriosa.

    Si nuestra presencia es la expresión del Misterio Creador… ¿a qué y a quién hay que temer? 

    ¿A qué y a quién hay que temer, si somos el adorno culminante de una Creación?

    Y “ésta” no se expresa para castigarse a sí misma. Y esta Creación no se expresa, en nosotros, para llevarnos a la reclusión, al aislamiento, al desespero, sino que más bien se expresa en nosotros para que seamos descubridores permanentes de esa Creación; desde la más diminuta estrella hasta el más indescriptible ser… que no alcanzan a ver nuestros ojos. 

    Ese Misterio Creador que se encarna en nosotros, está viajando…; se está desplazando… hacia espacios sin lugar, a tiempos sin tiempos, en los que el ser se sienta –por ser equivalente Creador- contemplativo y contemplador de tanta belleza. 

    ¡Ay!, ¡qué diferente es sentirse… expresión Creadora! 

    ¡Ay!, ¡qué alivio supone dejar de ser yo!... para pasar a ser Ello.

    Poder dar cauce a la bondad, a la misericordia, al afecto, a la sonrisa, a la conjunción, a la atracción; a sentir en el otro… la expresión de esa encarnación Divina.

     

    “Las plumas cantan por el transcurrir del viento… ¡Vuelan!”

    ***

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  •  

    And from the earliest childhood, the power in place, usually mom or dad, trained their little ones under the kingdom of fear. Punishments, rules, laws, were imposed in a... demanding way.

    And they saw... and the man saw it was good. But God saw it was bad. But man did listen to nothing but his own egocentricity and its results.

    And from infancy it passed to childhood. A childhood marked by knowledge; for the need –of those who knew- to impose their criteria. And lo and behold, again, they saw that punishing, suspending, threatening... gave its results. And they saw it was good.

    God didn’t. He did not see it was good.

    And the times went on, and the longed-for youth arrived. Ah!... Those who were the stars, the most beautiful ones –they said- the most exuberant... But the military took charge of them, with their services to the country. Or the drugs and alcohol took charge –depending of the time. And the men saw that, with those methods, the youth obeyed; and whoever did not, died. And they saw it was good.

     But Creation proved that this was bad.

    And training times passed to become adults. And the rectors of –schools, colleges, training centres- took on the task of training, in a ‘deformed’ way…, their fellows, based on power, lies and profit.

    And they saw it was good. Because that encouraged competition, and from it virtue came –sic-. And those who were in charge saw that, it was good. But the Creation, in its nature, worried and saw that it was very bad.

    And lo and behold, in deformations, the installation of the adult took place; whose function, after the intensive preparations of childhood, of infancy, became "adulterating everything around him"... and becoming owner and lord of production, speculation, razing, dominion, control, jails, terror...

    And they saw it was good. That it was part of the price of evolution. But the Creation, in its nature, felt that it was very, very bad.

    And lo and behold, gradually, the destructive force and power diminished, and old age, elderly people appeared. And they saw they were unproductive. And they saw they were unprofitable. And they saw that, in fact, they were not wanted. And lo and behold, they established different processes to cancel their participation. And they convinced themselves of the end of their days. And they saw, the powerful ones, that pensioning the useless was disastrous and, consequently, the best thing was to leave them to their course, out on to open sea, and forget about them.

    And they saw it was good. But Creation contemplated, with pain, that it was... terrible.

    And culminating the short prayer story, the days came when... only the bed, the cot, the hammock or the floor were the resting place for the elderly. Some with the sacred sacraments, others without them, were taken –it depends- to floating, vertical, or deep cemeteries, or to easy and fruitful cremations. And they saw... that it was good for evolution.

    But... Creation did not smile. It didn't smile as other springs. It felt lonely and little attended Oh!...

    And lo and behold, therefore, that all that living style was based on hurtful attitudes!... that generated painful feelings; that brought about deep grudges; that generated wars of a very diverse nature. And all together, convinced themselves that the best thing was to end each other or isolate indefinitely. And they saw that it was the best.

    Whilst... Creation prudently set aside, waiting for better times.

    This short prayer story, in tone... not apocalyptic, but simply descriptive, verifiable and evident, to a greater or lesser extent all beings can certify it.

    And the Praying Sense asks us:

    And based on this... –that happens throughout the species, exceptions aside-, and based on this, is it a correct way of living? Based on this... can we think that "this style of living" is, at least, improvable? And based on this, could we get to the conclusion that it is necessary –the style- to change!?

    Veiled, veiled, in a veiled way, the most powerful people were developing the idea that, to a greater or lesser extent, each one was limited by the economy, by health, by space, by price, by age, and so on. With this breeding ground, for years, the most powerful people considered that time had come for everyone to feel... "prisoners".

    Oh yeah! They already knew the limiting experience of their profession, their ideal, their relationships... They already had enough experience in fights, lies, deceit...

    Very similar to coexistence in a jail!, isn’t it?

    Furthermore, prisons proved to be very safe. Yes; because in spite of their overcrowding, only 51,000 inmates, just one gardener... –how beautiful!-, the jail’s gardener, felt unwell. And a prisoner felt… affected. The others were in excellent prison health.

    So hallelujah! Why not doing –to begin with, of course- a... –how shall I put it?; yes, it sounds better- "a home kidnapping"? Yes. The most appropriate thing would be to serve the sentence at home. The penalty for existing, for living, for being with... whatever, in any way. It is for everyone’s sake: that, for known or unknown crimes, all people are condemned to –for the time being- to serve their sentence under house arrest.

    Ah!... And the beings saw it was good. Yes, because... pollution and noise levels improved –there was less- homes were warmer...

    At last!... Finally, it was possible to fulfil that announced prophecy of… Big Brother! Oh! Big Brother, dominating and dominant, had achieved –finally!- "personalized" house arrest; and consequently to discover something more important: obedience. Obedience to a whole education of years!, which has resulted in that acceptance of house arrest, based on the dangers and risks involved walking around in any way. However, there are still accidents at home to be outlined; that in house arrest more, more than one accident occurs: falls in the toilet, slips from oil drops, unexpected blows due to untimely movements…

    The death rate in domestic accidents is not inconsiderable. And that worried the authorities.

    So, little by little, they were like... limiting home mobility; reducing each member to ‘compartmental’ cubicles, within logical spaces of 50 or 60 m². Capsules style.

    Thus, the incidence of family problems, home, accidents, were minimized.

    Ah! Big Brother finally made each being feel like an antibody to the another one. "I am an antibody!". And so, the bodies were losing that attraction that was before, so... so libertine! –ah!-; so, so… ugh, so sinful! As each one is an antibody, the body rejected other bodies. And you could even get the magic of the body itself –which is an antibody- turning against itself. Thus, there would be no need for a new education. Autolysis would take charge of everything.

    Yes. The Prayer is also dedicated to science fiction. Actually, praying is fiction, isn’t it? It is not science. It is emotion, it is sensation. But it must also be a warning. It must also be attention. It must also be novel, unexpected, precise and necessary for every moment!, in order for beings to realize, and listen to the voice of the Creator Mystery!!, and listen to another version… –other version- of what happens, what is going on; another vision that makes us rethink our attitudes, our positions, our logics and reasons.

    Yes. We are at a "crossroads" in which we have to decide: whether to make and create an escape committee, or await the designs of autolysis power takes over our presence.

    Yes, one can think:

    .- But... an escape committee? And where are we going to escape?

    .- Oh!... That is the least important.

    .- The least?

    .- The least important, of course! At the Prayer level, the possibilities are immense, infinite! We are not subject to place, to site... No!

    What is the duty...? –well, it was an ancient precept, of course, but it underlies the nature of man- what is the prisoner's duty? The fundamental duty, the fundamental aim of the prisoner, what is it? To escape! For a very simple reason: it is not a design –of the human being- to be locked up.

     It's as simple as that. However, it has been achieved, without a doubt, that these escape committees almost do not work, almost do not exist. Because, in truth, sometimes you are better inside... than outside. Inside –in prison- you have your friends, your library, and your two menus –to choose one-…

     .- Two menus?

    .- Yes. Not like in places as Tian, where they give a menu to you!, and there you are!, whether you like it or not. When the usual thing would be to have at least two menus! If they do it in jail...!

     

    It has also the advantage –and that’s why people also obey- that you do not have to pay for water, electricity, telephone, or taxes. Because in case you had to pay them, you are paying it with jail, and you are already in it. Fantastic!

    At last it has succeeded, Big Brother –to give a well-known example, right?– it manages to make everyone… joyful, feeling isolated and imprisoned, with “the condescension” of giving him or her house arrest. Those more rebellious will have to be behind bars; and those of house arrest, behind doors.

    The outlook presented to us is... for the practice of piety, serenity, goodness!, solidarity...; of emotion, art, beauty, feelings, so-called "loves"...

    Creation endowed us with all the resources; with all!... the resources, and more, to live in a paradisiacal way.

    Our creation is not a product that can deteriorate, fail, and destroy at any time, as we have been taught. No, it is not.

    It is the very presence of Creation, which dwells in us. And that’s why we are. Our presence does not obey a personal will. It obeys an unprecedented, unfathomable mysterious Creation.

    If our presence is the expression of the Creator Mystery... what and who is there to fear?

    What and who is there to fear, if we are the culminating ornament of a Creation?

    And "this" is not expressed to punish itself. And this Creation is not expressed, in us, to lead us to seclusion, isolation, despair, but rather it is expressed in us to be permanent discoverers of that Creation; from the smallest star to the most indescribable being... that our eyes cannot see.

    That Creator Mystery that is incarnated in us, is traveling...; it is moving... towards spaces without place, towards times without time, in which the being feels –because it is the equivalent of Creator- contemplative and contemplator of so much beauty.

    Oh!, how different it is to feel... Creative expression!

    Oh, such relief it is to stop being me!... to become it.

    To be able to channel goodness, mercy, affection, smile, to conjunction, attraction; to feel in the other... the expression of that Divine incarnation.

     

    "The feathers sing for the passing wind... They fly!"

    ***

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  •  

    La Llamada Orante nos reclama la atención a propósito del chantaje: esa peculiar forma afectiva, física, espiritual, moral, convencional, política, económica… –¡puf!, la variabilidad de los chantajes es ilimitada-.

    Y ha sido una actitud –y es- que, empleando básicamente el miedo y el dolor… o la preocupación o el desespero, se recurre a ella para que las circunstancias se dobleguen ante ese miedo, ante esa preocupación, ante ese desespero.

    Con lo cual, si nos fijamos, ese chantaje –personal, social, cultural, continental… ¡de todo tipo!- conlleva una quietud; conlleva un no hacer. Pero no un “no hacer” taoísta, liberador. No, no, no. Nada tiene que ver. Un no moverse, porque a aquel le molestará, aquel se sentirá mal, el otro protestará, el otro… 

    ¿Hay alguna forma de… –como dice el refrán- de que llueva a gusto de todos? ¡No!

    Además, por ejemplo, llover es… “mal tiempo”. Aunque el pantano esté seco, aunque las plantas griten gotas de agua… ¡puff!, como llegue el mal tiempo no se puede ir a la playa, las carreteras están peligrosas, los rayos y los truenos son inquietantes, el viento es incómodo… ¡Mal tiempo!

    El caso es que, si hace mucho calor, mucho calor… “¡Qué mal tiempo hace! Con lo bien que vendría un poquito de lluvia fresca… Un poquito ¿eh?”.

    Si hace frio... “¡Hay que ver qué frío hace! No es propio de mi necesidad que haya este frío –porque a otro, seguramente, le gustará-“.

    La pregunta inquietante que surge:

    ¿Existe alguna forma de que…? Iba a decir: “de que todos estén contentos”. No, eso no existe. Pero ¿de que un grupo, ¡ni siquiera mayoritario, pero un grupo “majo”!, esté contento, esté bien? No. Tampoco.

    ¿Tampoco?

    No. Porque… es que, realmente, para evitar el chantaje, cada ser humano necesitaría un planeta a su gusto, a su diseño, claro: sol por la tarde, a medianoche un poquito de… una luna es poco, dos lunas, una en creciente y otra en menguante, para comparar, ¿no?, para ver cómo la marea sube y baja y se vuelve loca, por ejemplo. Algo así.

    Evidentemente la incomodidad, el malestar de unos condiciona, culmina condicionando el hacer de otros. ¡O no! But –“pero”- está ahí la incidencia, está ahí la… Hasta que, en una minúscula proporción, ese chantaje deja de ser incidencia, deja de ser condicionante, deja de ser… una marca que hiere cualquier realización, y aunque se haga, queda incómoda.

    Hoy la especie vive ese chantaje, en base al estilo de vida que la propia humanidad ha establecido por imposición, por obligación. Nadie ha tenido la libertad de elegir su estilo de vivir. Evidentemente, algunos pocos –pocos, pocos, pocos- forman estilos de vida diferentes… hasta cierto punto; puesto que el estilo de vida, la globalización que vive ahora la especie no permite muchas alegrías. Chantajea. Por ejemplo, ahora, 300 millones de estudiantes no pueden asistir a sus clases, etc. Estamos incluyendo a los de la República Popular China, claro.

    El opio del pueblo, último –antes era la religión, ahora es el fútbol o cualquier otra cosa-, se jugará a puerta cerrada. Habrá que tener cuidado con el roce de los jugadores a la hora de… ciertas fricciones.

    ¡En fin! Se pueden hacer todo tipo de chistes, pero a la vez, detrás del chiste está la amenaza oficial, ¡mundial!... en la que poco se dice de lo bueno, y mucho se ensalza lo malo.

    Pero para que el chantaje sea bien efectivo y arraigue en la médula de la humanidad, la culpa la tienen –de todo esto, de los millones y millones que se mueven en torno al miedo-… la culpa la tienen los seres humanos mismos, por comer animales salvajes. Lo que hay que comer son animales cultivados: los de granja, los de piscifactoría. Los animales que, como nosotros, tienen depresiones, angustia, ansiedad. 

    Eso, de alguna manera… –salvando las distancias, claro- de alguna manera, ¿no les parece que es antropofagia? 

    Pero lo cierto es que el culpable es el pangolín. Suena a chiste de Walt Disney. Pero el pangolín es –parece ser- el único mamífero que tiene escamas; escamas como los peces. Y parece ser que a los chinos les encantan los mamíferos con escamas, los cuales no están libres de picaduras de murciélagos.

    Y he aquí que el murciélago, como [1]Songo le dio a Borondongo –al pangolín-, Borondongo le dio a Bernabé –el ser humano- y Bernabé le tocó a Burundanga –a otro ser humano- y ya se nos hinchó la especie. Razón tenía. Ya estaba anunciado con Celia Cruz.

    ¡Ayyy! ¡Y nosotros sin darnos cuenta de que la buena de la Celia Cruz nos avisaba de lo que iba a pasar!

    Suponemos que, a partir de ahora, el exterminio de los pangolines será total. El problema para asimilar esta posibilidad es que la especie humana china lleva comiendo pangolín, y todo lo que encuentre, desde que se conocen a sí mismos los chinos.

    Por supuesto, ni qué decir tiene que los restaurantes chinos, en la Europa libre, están todos cerrados; si no todos, casi todos. Como si hubiéramos estado tomando escamas de pangolín todos estos años. Y nos preguntamos: 

    .- Oye, ¿cómo es que no nos ha dado? 

    .- Noooo, pues es que tenemos… tenemos…

    Bueno, esa es la versión oficial. La extraoficial puede ser todo lo conspiranoica que ustedes quieran. Ya en 1981, Astérix y Obélix temían al Coronavirus: otro texto que habla de semejante pandemia –que no lo es, pero se le pone ya el cartel-.

    Por supuesto, ya hicieron simulacros de estas posibilidades; siempre de origen chino, porque no se asimila todavía el poder que tienen.

    Y he aquí, entonces, que el chantaje está instaurado, y cada cual debe estar recluido en su celda como si estuviera en un monasterio de… cadena perpetua; porque el juntarse o encontrarse, ¡quién sabe!...

    En realidad, la salud es una enfermedad latente que… ¡he!, ¡he!… Con razón nosotros nos adelantábamos diciendo que la enfermedad no existe, sino que es un estado adaptativo de salud. La broma es que la salud es una… latente enfermedad.

    ¿Qué se pretende con este aislamiento, con esta teórica ruptura? Teórica. No lo sabemos. Sabemos una cosa, eso sí: que los depositarios de la riqueza tendrán mucha más riqueza. Que la están teniendo. Que los que estaban en el medio, llamada “clase media” –o como quieran llamarla: burguesía, etcétera- va a desaparecer, casi. Y obviamente, la clase pobre, miserable, se va a engrandecer. Va a haber más. Va a haber más mano de obra barata, especulación, etc. Porque, obviamente, todas las grandes empresas reducen personal drásticamente, y el desempleo, la necesidad, la crisis económica… ya está instaurada. Ahora veremos cómo se desarrolla.

    Eso sí es evidente. 

    Enseguida aparece el fantasma del chantaje, dentro de las evidencias. Y nos dicen: 

    .- Es que ha habido tres mil muertos, tres mil cien, tres mil ciento veinticuatro… 

    .- “Tres mil ciento veinticuatro”. En una población ¿de…? 

    .- Siete mil cuatrocientos cincuenta y siete millones… 

    .- ¡Ah!... ¡Ya!

    ¡Hombre!, es siempre motivo de preocupación, pero ¿hasta qué punto?

    Por cierto, surge –y nos llama el Sentido Orante- la idea de: “Oiga, ¿el ser humano confía en él mismo, como ser? ¿Confía en que su diseño es aceptable?... ¡Lleva tiempo sobre esta piedra!”. –Hemos llamado, al planeta, “piedra”-.

    ¿Cuántas veces… –podríamos decir, para ser más orantes, para acercarnos más, no sea que alguien se sienta desplazado orantemente por los comentarios que se hacen- cuántas veces Dios nos ha chantajeado? ¡A ver!

    .- ¡Ah, sí! El Diluvio.

    ¿Ves? ¡Si nunca llueve a gusto de todos! Si es que… como Dios vio que la lluvia era buena dijo: “Pues ahí os mando…”

    .- ¡Sodoma y Gomorra! 

    ¡Claro! Como vio Dios que era bueno… “Ahí os mando…”

    .- Hiroshima y Nagasaki…

    Bueno, y podríamos poner… ¡puf!, infinitud de elementos: la peste bubónica, el cólera, la gripe española… ¡yo qué sé! O sea, hay una cantidad de ejemplos…: las vacas locas, la fiebre porcina, el ébola… 

    En todos estos miedos chantajistas no se incluyen los tumores, el infarto agudo de miocardio, los accidentes cerebrovasculares, los muertos por malaria, por hambre, por sed, por persecución, por migraciones… Eso son cosas naturales. 

    .- ¿Naturales? 

    Sí. Eso ya tuvo su tiempo de chantaje. ¡Y lo tiene aún!, pero… es natural.

    Todo lo que sea no seguir el orden de la autoridad –la que tomemos como referencia- es un delito, y en consecuencia está sujeto a un chantaje por parte del poder; que nos chantajeará amenazándonos, creándonos miedo. Y la mayoría de las veces, el ser modificará su proyecto, su acción, porque “el poder”… 

    El que corresponda: de Pepe, Juan, Antonio, papá, mamá…; la casta del poder de las relaciones humanas.

    Parece ser, en consecuencia, que la Creación, el Misterio Creador no nos chantajea. No. Parece ser que más bien nos cuida, nos arropa, nos orienta, nos sugiere, nos anima hacia un camino de liberación. Nos empuja hacia un sentido contemplador, hasta alcanzar una contemplación plena de la propia Creación.

    No nos dice: “Si no haces esto, serás castigado”. Aunque, obviamente, las relaciones se encargan de chantajearnos estableciendo líneas rojas, verdes, amarillas y azules por todos los sitios: “Esto no, esto es pecado”, “no, esto no se puede hacer”, “no, esto no se debe hacer”, “no, esto es perjudicial”. “No”…

    Basta que un ser esté… iba a decir “gozoso”, pero no, tanto no; pero que esté “tibiamente a gusto” –tibiamente, ¿eh?-, para que a alguien –por pensamiento, palabra, obra u omisión- le parezca mal. Con lo cual te está echando la losa del chantaje para ver si, al ver tú que está mal, tú modifiques la cosa para que esté bien: “¡Ay!, ¡hija mía! Desde que tú vives así, yo no duermo y tomo orfidal, y estoy hecha polvo. Si fueras de otra manera, no necesitaría ir al siquiatra, pero…”.

    ¡Jo!

    “¡Ay!, ¡hijo mío! Desde que te has dedicado a esto del cante y del baile, no veo, no veo, no te veo futuro. ¡Ay! ¿Qué será de ti cuando seas mayor? ¿Qué será?... ¡Ay! En cambio, si cogieras una plaza fija de funcionario, si fueras maestro nacional, si fueras árbitro de fútbol, que ahora cobran bien y tienen una jubilación “maja”, yo estaría tranquila, pero así…”. 

    Eso es una madre. ¡Eso es una madre! ¡Qué dedicarte al cante y al baile…! ¿Pero no te das cuenta de que mira por ti? Y tú haciendo sufrir a una madre. ¡Desgraciado!

    Y así sucesivamente –esto es una “bromilla”, pero…- las cosas adquieren más volumen. Como cuando un trabajador no rinde las 18 horas que debe trabajar para subsistir, no rinde adecuadamente, y entonces se le dice amablemente que se vaya. Por ejemplo. O se le dice que hay un expediente de crisis, y en vez de ganar veinte va a ganar tres. 

    .- ¿¡Tres!… en vez de veinte?

    .- Sí.

    .- ¡Ah!

    Con frecuencia, no nos apercibimos –porque el pensamiento no se ve; el sentir, a veces se expresa y otras veces no; las palabras, a veces se escuchan y otras veces no-, no nos damos cuenta de hasta qué punto nuestras relaciones humanas se basan en el chantaje. 

    En su lugar, deberemos poner el respeto: ese acontecer que escucha, que entiende y siente al otro, a los otros, y que se adapta, que busca… no su complacencia, sino inicialmente busca la complacencia de los otros, en base al respeto que se les debe tener.

    Tú contento, yo contento.

    Tú triste, yo contento. Sí. Para ayudarte, ¿no?… Porque, si tú triste, yo triste…

    .- ¡Ay!, doctor, ¡cómo me duele esto!... Y el doctor empieza a decir: 

    .- ¡Ayyy!, ¡ayyy!, ¡que a este señor le duele algo! ¡Ay! ¡Busquen a un médico!

    .- ¡Pero si usted es el médico!

    .- ¡No, sí, ya, pero tengo que ser solidario! ¡Ay, lo que duele esto!

    ¡Ozú! ¿Se imaginan un hospital así?

    ¡Hombre!, bonito quedaría, porque las tonalidades de ¡ay! serían aprovechables como registros de voces para la ópera y el flamenco, pero… como que no, ¿no?

    Sin duda, es nuestra… –como humanidad- nuestra manera de relacionarnos en base al poder. 

    .- ¿Poder? 

    “Poder”: véase importancia personal, véase egolatría, véase ego-idolatría, orgullo, soberbia… Pues a partir de ahí, ya puede pasar cualquier cosa. “Cualquier cosa”.

    Y el Sentido Orante nos mueve, nos coge, nos ¡cimbrea!... para que seamos dignos de nuestra credibilidad, seamos testimonio de nuestra fortaleza, seamos evidentes muestras de Creación. Y antes de compadecernos, “recrearnos en”, y probablemente no habrá motivo para compadecerse.

    El Sentido Orante nos reclama ese cambio de consciencia. Siempre lo hace, pero hoy, a propósito del chantaje, nos quiere hacer ver… cómo no se respeta “lo bueno para mí”; no se respeta por parte del otro, porque considera que “es malo para él” y considera que “es malo para mí”, aunque yo considere que “es bueno para mí”. 

    ¡Manda carallo!, ¿eh?

    “¡Si ya te lo dije yo, cuando tenías 30 años!: ya verás cuando llegues a 70, cómo lo vas a notar en las piernas! Ya te lo avisé: ¡cuídate las piernas!”.

    Y a los 70 te quejas de que te duelen las piernas, y te acuerdas de la abuela: “Ya me lo dijo la abuela cuando tenía 30”.

    Pero también te pudieron decir, a los 15: “¡Ten cuidado, ¿eh?, con tanta carrera, a ver si te vas a romper un hueso o te va a dar algo en la espalda!”. Y a los 30 me dio una hernia de disco. ¡Si ya me lo dijo la abuela!

    ¡Manda carallo!

    Lo mejor es meterte en una lata de sardinas, cerrarte, y que no se mueva. Con bastante conservante.

    Cualquier amenaza presente, tipo chantaje, se va a cumplir, y cuando llegues… ¡a donde llegues!, vas a ver que tenían razón. Claro.

    Pero el Sentido Orante nos recuerda que, el que en oración vive y confía, se fía de lo que acontece; se hace intérprete de la realidad, sin miedo… sabiendo que su cuido no es por otros, es por ese Misterio Creador. 

    ¿Que luego, a la vez, habrá que razonar y aportar y…? Sí. Sí, claro. El estado de consciencia ordinaria está ahí. Pero… ¿podemos descuidar la consciencia extraordinaria, como el sentir orante, y quedarnos atrapados en las demandas razonables y chantajistas que nos piden, una y otra vez, esto, aquello o lo otro; que nos someten por el miedo, por la amenaza, por “¡el dolor!” que producimos por el hacer que realizamos…?

    Si Nuestro Auxilio es el Nombre de… el Misterio Creador, todo, ¡todo!, todo lo demás pasa por ese auxilio.

    Y en la medida en que nuestra fe auxiliadora en nuestro proyecto idealista de ser, de estar, de ir, se mantiene, y en consecuencia se sintoniza con la Creación, medita en ella, ¡la contempla como algo que nos contempla!..., no habrá nada que temer. Y sí, mucho que aguardar. Y sí, mucho de ¡imitar!... los cuidos misteriosos que recibimos.

    Que nuestra “valía”, expresión creadora, se haga fantasía… a la vez que testimonio… que no se escude en ninguna hipocresía.

     

    ***

     

    [1] “Burundanga”, canción de Celia Cruz

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  •  

    The Prayer Call demands our attention talking of blackmail: that peculiar form of affection, physical, spiritual, moral, conventional, political, economic… –uff!, the variety of blackmail is limitless.

    And it has been –and it is- an attitude that, basically using fear and pain... or worry or despair, one resorts to it so that circumstances yield in the face of that fear, before to that concern, to that despair.

    Whereby, if we look at it, this blackmail –personal, social, cultural, continental... of all kinds!- it implies stillness; it entails a not doing. But not in a Taoist, liberating "not doing" way. No, no, no. It has nothing to do with that. A not moving, because that one will be annoyed, the other one will feel bad, the other will protest, the other one...

    Is there any way –as the saying goes- that rains to everyone's taste? No!

    Besides, for example, raining is... "bad weather". Even if the swamp is dry, even if the plants shout for raindrops… puff!, if bad weather arrives, you can't go to the beach, the roads are dangerous, the lightning and thunder are disturbing, wind is uncomfortable… Bad weather!

    The fact is, if it is very hot, very hot... “What a bad weather! How good a little fresh rain would be... A little, huh?”.

    If it's cold... "It's so cold! This cold is not what a need –because someone else probably will like it.”

    The disturbing question that arises:

    Is there any way that...? I was going to say: "to make everyone happy." No, there's not. But that a group, not even a majority, but a "nice" group, is happy, is good? No. Neither.

    Neither?

    No. Because... really, to avoid blackmail, every human being would need a planet to his liking, to his design, of course: sun in the afternoon, at midnight a little bit of... one moon is not much, two moons, one crescent and a waning one, just to compare, right?, to see how the tide goes up and down and goes crazy, for example. Something like that.

    Evidently the discomfort, the uneasiness of some condition, ends up conditioning the actions of others. Or not! But –"but"- the incidence is there, there is the... Until, in a tiny proportion, that blackmail is no longer an issue, ceases to be conditioning, it ceases to be... a mark that hurts any realization, and although if it is done, it is uncomfortable.

    Today the species lives that blackmail, based on the lifestyle that humanity itself has established by imposition, by obligation. No one has had the freedom to choose their own lifestyle. Evidently, a few –few, few, few- have different lifestyles... to a certain extent; since lifestyle, globalization that the species is now experiencing does not allow for much joy. It blackmails. For example, now, 300 million students cannot attend their classes, etc. We include those from the Popular Republic of China, of course.

    The ultimate opium of people, –before it was religion, now it is football or anything else- will be played behind closed doors. They should be careful when players rubbing at the time of... certain frictions.

    Well, one can make all sorts of jokes, but at the same time, behind the joke, there is the official threat, global threat!... in which little is said about the good, and much is extolled about the bad.

    But for blackmail to be effective and to take root in the core of humanity, the blame lies with –of all this, of the millions and millions of people who are moving around in fear-... the blame lies with the human beings themselves, for eating wild animals. What must be eaten are cultivated animals: farm animals, farm fish. Animals, that like us, have depressions, anguish, and anxiety. 

    That, in a way... –relatively speaking, of course- in a way, don't you think it is anthropophagy?

    But the truth is that pangolin is the one to blame. Sounds like a Walt Disney joke. But the pangolin is –it seems to be- the only mammal that has scales; scales like fish. And it seems that the Chinese love mammals with scales, which are not free from bat bites.

    And lo and behold, the bat, like [1]Songo hit Borondongo –pangolin-, Borondongo hit Barnabé –the human being- and Barnabé hit Burundanga –another human being- and the species got swollen. It was right. Celia Cruz already announced it.

    Wow! And we didn't even realize that the good Celia Cruz was warning us about what was going to happen!

    We assume that, from now on, the extermination of pangolins will be total. The problem in assimilating this possibility is that the Chinese human species has been eating pangolin, and everything it finds, since the Chinese have known themselves.

    Of course, it goes without saying, Chinese restaurants, in free Europe, are all closed; if not all, almost all of them. As if we'd been taking pangolin scales all these years. And we wonder: 

    .- Hey, how come we didn't get it? 

    .- Noooo, because we have... we have...

    Well, that's the official version. The unofficial one can be as conspiranoic as you wish. Already in 1981, Astérix and Obélix were afraid of the Coronavirus: another text that talks about such a pandemic –which is not, but they present it already as such.

    Of course, they have already simulated these possibilities; always of Chinese origin, because the power they have is not yet assimilated.

    And lo and behold, then, blackmail is established, and everyone must be confined to his cell as in a monastery of... life imprisonment; because to gather or to meet, who knows!... 

    Actually, health is a latent disease that... hey!, hey!... No wonder we already sais that disease does not exist, but is an adaptive state of health. The joke is that health is a... latent disease.

    What is the purpose of this isolation, of this theoretical break-up? Theoretical. We don't know. We do know one thing, however: that the holders of wealth will have much more wealth. That they are having it. That those who were in the middle, called "middle class" –or whatever you want to call it: bourgeoisie, etc.- are going almost to disappear. And obviously, the poor, miserable class is going to increase. There will be poorer people. There's going to be cheaper labour, speculation and so on. Because, obviously, all the big companies reduce their staff drastically, and unemployment, need, and economic crisis... is already in place. Now we will see how it develops.

    That's evident indeed. 

    Soon the ghost of blackmail appears, within the evidences. And they tell us: 

    .- There have been 3,000 deaths, 3,100, 3,124... 

    .- "Three thousand one hundred twenty-four". In a population of...? 

    .- Seven thousand four hundred and fifty seven million... 

    .- Ah... ok!

    Well, it's always a cause for concern, but to what extent?

    By the way, the idea arises –and the Prayer Sense calls us-: "Hey, does the human being trust himself, as a being? Does he trust that his design is acceptable?... He has been on this stone for a long time!". –We have called the planet a "stone".

    How many times... –we could we say, to be more prayerful, to get closer, just in case someone feels prayerfully displaced by the comments that are made- how many times has God blackmailed us? Let's see!

    .- Ah, yes! The Flood.

    You see? It never rains at everyone's ease!... As God saw that the rain was good he said: "there you are...".

    .- Sodom and Gomorrah! 

    Of course! As God saw that it was good... "There I send it to you..." 

    .- Hiroshima and Nagasaki…

    Well, and we could put... poof!, infinity of elements: the bubonic plague, cholera, the Spanish flu... what do I know! I mean, there are a number of examples…: mad cows disease, swine fever, Ebola... 

    All these blackmailing fears do not include tumours, acute myocardial infarction, strokes, deaths from malaria, from hunger, from thirst, from persecution, from migrations... These are natural things. 

    .- Natural? 

    Yes. That's had its blackmail time. And it still does! But... it's natural.

    Anything that is not following the order of authority –the one we take as a reference- is a crime, and therefore subject to blackmail by the power; who will blackmail us by threatening us, creating fear. And most of the time, the being will modify his project, his action, because "power"... 

    The one that corresponds: of Pepe, Juan, Antonio, dad, mom... the caste of the power of human relations.

    It seems, therefore, that Creation, the Creator Mystery does not blackmail us. No. It rather seems it takes care of us, it wraps us up, it guides us, it suggests to us, encourages us towards a path of liberation. It pushes us towards a contemplative sense, until we reach a full contemplation of Creation itself.

    It doesn't tell us, "If you don't do this, you'll be punished." Although, obviously, relationships are in charge of blackmailing us by establishing red, green, yellow and blue lines everywhere: "This not, this is a sin", "no, this cannot be done", "no, this should not be done", "no, this is harmful". "No"...

    It is enough for a being to be... I was going to say "happy," but no, not so much; but just “warmly at ease" –timidly, eh?- for someone to –by thought, word, deed or omission- think it is wrong. So he's throwing the blackmailing slab at you to see if, when you see you are wrong, you modify the thing to make it right: "Oh, my daughter! Since you live like this, I can’t sleep and I take lorazepam, and I'm knackered. If you were different, I wouldn't need to go to the psychiatrist, but..."

    Uff!

    "Oh, my son! Since you have dedicated yourself to this singing and dancing, I can’t see, I can’t see, I don't see a future for you. Oh! What will become of you when you grow up? What will become... Oh! On the other hand, if you took a permanent job as a civil servant, if you were a national teacher, if you were a football referee, who now gets a good salary and has a "nice" retirement, I would be calm, but like this...” 

    That's a mother. That's a mother! Becoming a singer and a dancer!... But don't you realize she's looking out for you? And you are making a mother suffer. You bastard!

    And so on –this is a "little joke", but...- things get bigger. Like when a worker does not produce 18 hours he must work to survive, he does not produce properly, and then he is politely told to leave. For example. Or he is told that there is a crisis file, and instead of winning twenty he will win three.

    .- Three!... instead of twenty?

    .- Yes.

    .- Ah!

     

    Often, we don't notice it –because the thought is not seen; feeling is sometimes expressed and sometimes is not; words, sometimes are heard and sometimes are not-, we do not realize to what extent our human relationships are based on blackmail.

    Instead, we must put respect: that event that listens, that understands and feels the other, the others, and that adapts, that seeks... not their complacency, but initially seeks the complaisance of others, based on the respect that they should have.

    You are happy, I’m happy.

    You’re sad, I’m happy. Yes. To help you, right?... Because, if you’re sad, I’m sad...

    .- Oh !, doctor, how this hurts!... And the doctor begins to say:

    .- Ayyy!, Ayyy!, this man is in pain! Oh! Find a doctor!

    .- But you are the doctor!

    .- No, yes, I know, but I have to be supportive! Oh, it hurts!

    Jesus! Can you imagine such a hospital?

    Man!, it would be nice.., because the different tones of complaining! could be useful as records of voices for opera and flamenco, but... no!.., no? 

    Without a doubt, –as humanity- it is our way of relating based on power.

    .- Power?

    "Power": see personal importance, see egomania, see ego-idolatry, pride, arrogance... Well, from there, anything can happen. "Anything".

    And the Prayer Sense moves us, catches us, sways us!... so that we may be worthy of our credibility, be testimony of our strength, be evident signs of Creation. And before taking pity, "recreate ourselves in", and there will probably be no reason to feel sorry.

    The Prayer Sense demands that change of consciousness. It always does, but today, on the subject of blackmail, it wants to make us see... how "good for me" is not respected; it is not respected by the other, because he considers that "it is bad for him" and considers that "it is bad for me", although I consider that "it is good for me".

    “Manda carallo!”, eh?

    I already told you, when you were 30 years old!: you'll see when you reach 70, how are you going to feel it in the legs! I already told you: take care of your legs!”.

    And when you reach 70 you complain about your legs hurting, and you remember Grandma: "Grandma already told me when I was 30".

    But they could also tell you, at 15: "Be careful, huhwith so much running, you could get a broken bone or injure your back!". And at 30 I had a herniated disc. Yes, grandmother already told me!

    Manda carallo!

    The best is to get into a can of sardines, closed, and not move. With a lot of preservative.

    Any present threat, of a blackmail type, is going to be fulfilled, and when you arrive... wherever you arrive!, you will see that they were right. Of course.

    But the Prayer Sense reminds us that he, who lives in prayer and trusts, believes in what happens; he becomes an interpreter of reality, without fear… knowing that his care is not for others; it is for that Creator Mystery.

    Then after, at the same time, we will have to reason and contribute and...? Yes of course. The ordinary state of consciousness is there. But... could we neglect the extraordinary consciousness, such as the feeling of prayer, and get caught up in the reasonable and blackmailing demands that ask us, again and again, this, that or the other; that they submit us for the fear, for threat, for the “pain!" that we produce because of doing what we do...?

    If Our Help is the Name of... the Creator Mystery, everything, everything!, everything else goes through that help.

    And to the extent that our helping faith in our idealistic project of being, of going, is maintained, and consequently is tuned to Creation, meditates on it, it contemplates it as something that contemplates us!..., there will be nothing to fear. And yes, much to wait for. And yes, much to imitate!... the mysterious care we receive.

    Let our "worth", creative expression, becomes fantasy... as well as testimony... that is not shielded in any hypocrisy.

     

    ***

     

    [1] “Burundanga”, a Celia Cruz’ song.

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PRAYER

The prayer we practice does not belong to any religion. We believe prayer can be a liberating and healing instrument. It is referenced in Creation and, without naming them, in the different Forces that animate us. Our belief that prayer is an essential element, led us to create a space dedicated exclusively to prayer: “The House of the Sound of Light” located in a farmhouse in the Basque Country, in the province of Vizcaya. There, prayer encounters and retreats are held.

LA CASA DEL SONIDO DE LA LUZ

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“La Casa del Sonido de la Luz” ARGI DOINU ETXEA se encuentra en la localidad de Ea, Vizcaya. Un espacio abierto para los alumnos de la Escuela Neijing, los cuales pueden realizar estancias de 1 a 5 días.
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