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    Y la vida de humanidad, se ha ido llenando de temores y desconfianzas.

    Temores por… lo que se desconoce, temores por lo que se conoce pero… se acepta o se rechaza según interese.

    Temores por no ser fiel al criterio, a la propia opinión, a la propia palabra.

    Y la desconfianza viene… consecuentemente, al suponer en los demás los mismos temores –ciertamente probables-.

    Una desconfianza, además, a nuestro propio saber… porque ¡se ha mentido tanto!, que resulta a veces difícil discernir, en una situación, cuál opción es la sincera y cuál es la falsa.

    Basta fijarse en la historia; ¡en cualquier historia! Hay excepciones, pero… en cualquier historia, pasado un tiempo histórico, aparecerán nuevas versiones que obviamente darán por falsas las anteriores.

    Estamos, como humanidad, viviendo una transitada y convulsa inseguridad: el miedo a perder lo que se tiene, el temor a no conseguir lo que se propone… 

    La consciencia de humanidad se ha ido rodeando de pilares carcelarios. Y ha dejado de confiar, temerosa, en la evidente muestra de la vida: esa vida que palpita en cada palmo de tierra, en cada ola del mar, en cada pájaro que vuela. Pareciera como si la humanidad se hubiera desconectado de todo su entorno, en términos genéricos y en términos particulares después.

    Como si –y evidentemente así se ve- se hubiera perdido el contacto.

    Y ya se ha creado el segundo Ministerio para la Soledad. El primero surgió en Inglaterra, con nueve millones de personas declaradas “solas”, y con el consiguiente y desolador panorama. Y recientemente Japón lo inaugura, con la proporción de que en el 2040, el 40% de la población vivirá sola.

    Y para defenderse de esa situación, se hace toda una promoción apoyando ese mini-espacio para “uno solo” –ese restaurante para mesas de “uno solo”, esas raciones de comida para “uno solo”-… como un culto a la soledad; como una medida para sobrellevarla.

    La especie está enmarcada en una realidad comunitaria, social. Es absolutamente imprescindible la sintonía con el entorno. En todos los aspectos. Aunque la voluntad y la razón, con su temerosa actitud desconfiada, trate de evitarlo.

    Casi se podría decir, en tono jocoso, que el ser humano dirá: “¡Jamás pactaré con otro ser humano! Sí lo haré con la lechuga, con la naranja, la mandarina, las piedras, la tierra, el río… –¡bueno!, depende de lo que llueva-”.

    La venta sistemática de seguridades ha proporcionado, además, una dependencia casi… ¡casi carcelaria!, a todo tipo de recursos.

    Hay suficientes ofertas para que el ser sea incapaz de crearse a sí mismo sus medios, recursos, etc. En consecuencia, necesita esclavizarse en el trabajo para poder lograr o conseguir lo que necesita.

    Constituyéndose así en una fábrica –cada ser-… una fábrica de consumo.

    La Llamada Orante nos impele a recoger esta situación y darle una respuesta de posición, completamente diferente. Empezando por la confianza plena en la Creación, ¡que no es un ente hipotético, teórico, que unos lo cogen, otros no…; unos tienen fe mañana, otros tienen hoy…; unos creen, otros no creen…! 

    ¡Qué displicencia egolátrica ignorante es ésa…?

    ¡Es evidente que se dieron las condiciones “X” para que surgiera la vida! ¡No la creamos nosotros! Y para que se diera ¡en abundancia!, y casi –y digo “casi” porque el nivel de destrucción es tan alto…- casi de inagotables recursos.

    Pero si nos empeñamos en poseerlos, en controlarlos, en dominarlos, en no dejar que esos recursos fluyan, y tomar de ellos solamente lo necesario… entonces los haremos, en base a nuestro consumo, “finitos”.

    El asumir –¡pero no como una carga!, no como un “ya veremos”, ¡no!- como una evidencia, esa confianza sin temor… a eso que llamamos “Creación”; que nos desborda. Y por ello encontramos ese nombre acotado de “Misterio Creador”: tan solo una descripción para situarnos en la ignorancia… como punto de partida, y en la evidencia, como punto de movimiento.

    Ya amanece, y no es por nuestra fábrica, no es por nuestra empresa, no es por aquel poderoso. No, no…

    Ya templa el clima, y la mariposa se regocija en el polen… 

    Y las golondrinas acuden puntuales a su cita.

    No podemos perder la perspectiva de Universo… Es la que nos da un orbe de ignorancia y un sobrecogimiento de fantasía, a la vez que nos asegura nuestra estancia. 

    Con ese soporte estelar… o Divino –si lo prefieren- está garantizado lo seguro, lo confiable, lo certero, lo Creador, lo ¡Providencial!, que con sus signos, sus casualidades, sus suertes y sus coincidencias, nos da una y otra vez un lenguaje.

    Si ese orbe de Universo está palpitante, nuestro latido será acorde con ello. Y, sin comparaciones, cada uno se sentirá y se expresará sinceramente en su estar, en su recurso… Y se dará cuenta de que la confianza mutua conlleva logros, conlleva alegrías, conlleva vibraciones novedosas, innovaciones, ¡expectativas que se abren… en todas las fantasías!

    El silencio nos cobija con su manto de Lenguaje Creador. Nos abre un espacio para nuestra imaginación. Pero a la vez, habla. No precisa del sonido.

    El brindar la ocasión para que nuestra elucubración surja es su forma de promovernos. Sin ello no sería posible descubrirnos.

    ***

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  •  

    And the life of humanity has been filled with fears and mistrust.

    Fears for... what is unknown, fears for what is known but... accepted or rejected according to interest.

    Fears because one is not faithful to criteria, to one's own opinion, to one's own word.

    And mistrust comes... consequently, by assuming in others -certainly probable-the same fears.

    A distrust, moreover, of our own knowledge... because so much has been lied about that it is sometimes difficult to distinguish, in a situation, which option is sincere and which is false.

    Just look at history; any story! There are exceptions, but... in any story, after a certain historical period of time, new versions will appear that will obviously take the previous ones as false.

    We are, as humanity, living in a very extended and convulsive insecurity: fear of losing what we have, fear of not achieving what we set out to achieve…

    Prison pillars have surrounded the conscience of humanity. And it has ceased trusting, fearfully, in the obvious sign of life: that life that throbs in every inch of land, in every wave of the sea, in every bird that flies. It seems as if humanity has disconnected from its entire environment, in generic terms and in particular terms afterwards.

    As if -and obviously this is how it looks- contact has been lost

    And already the second Ministry for Loneliness has been set up. The first one arose in England, with nine million people declared "lonely", and with the consequent bleak outlook. And recently Japan inaugurated it, with the proportion that by 2040, 40% of the population will be living alone.

    And to defend against this situation, a whole promotion is made supporting this mini-space for "only one" -that restaurant with "one one" tables, these food rations for "only one "-... as a cult to solitude; as a measure to cope with it.

    The species is framed in a communal, social reality. It is absolutely essential to be in tune with the environment. In all aspects. Although will and reason, with their fearful distrustful attitude, try to avoid it.

    One could almost say, in a jocular tone, that human being will say: "I will never make a pact with another human being! I will make it with lettuce, with orange, tangerine, stones, earth, river... -well, it depends on what rains".

    The systematic selling of security has also provided an almost… prison-like dependence on all kinds of resources.

    There are enough offers for the being to be unable to create by itself its means, resources, etc. Consequently, it needs to enslave itself in working in order to be able to achieve or getting what it needs.

    Thus, each being is becoming –each being-... in a consumer factory.

    The Prayerful Call impels us to gather up on this situation and give it a completely different positional response. Starting from a complete trust in Creation, which is not a hypothetical, theoretical entity, that someone takes, others do not...; some have faith tomorrow, others have faith today...; some believe, others do not believe...!

    What an ignorant egotistical apathy is that...?

    It is obvious that “X" conditions were in place for life to emerge! We did not create it! And so that it would be in abundance, and almost -and I say "almost" because the level of destruction is so high...- almost of inexhaustible resources!

    But if we insist on owning them, on controlling them, on dominating them, on not letting those resources flow, and taking from them only what is necessary... then we will make them, based on our consumption, "finite".

    Assuming -but not as a burden, not as a "we'll see", no!- as an evidence, that fearless trust... in what we call "Creation"; that overwhelms us. And that's why we find that limited name of "Creative Mystery": just a description to place us in ignorance... as a starting point, and in evidence, as a point of movement.

    It's dawn, and it's not because of our factory, it's not because our company, it's not because that powerful man. No, it's not...

    Already the weather is mild, and the butterfly rejoices in the pollen...

    And the swallows come on time to their rendezvous.

    We cannot lose perspective of Universe... It is the one that gives us an orb of ignorance and an awe of fantasy, while ensuring our stay.

    With that stellar support... or Divine -if you prefer- security, trust, certainty, the Creator, and Providential!!, are guaranteed, that with its signs, its chances, its fortunes its coincidences, it gives us a language again and again.

    If that orb of the Universe is throbbing, our heartbeat will be consistent with it. And, without comparison, each one will feel and sincerely express itself in its being, in its resource... And one will realise that mutual trust brings achievements, brings joys, and brings new vibrations, innovations, expectations that open up... in all fantasies!

    Silence covers us with its mantle of Creative Language. It opens a space for our imagination. But at the same time, it speaks. It does not need sound.

    His way of promoting us is to provide the occasion for our enlightenment to emerge. Without it, it would not be possible to discover ourselves.

    ***

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    La memoria nos hace guardar… historias vividas y no vividas. Y es capaz de discernir unas y otras. Igualmente, la memoria nos trae al presente lo pendiente, lo que está por hacer, lo que se prometió, lo que quedó pero no se hizo…

    Igualmente, la memoria alberga experiencias que transformaron, cambiaron, modificaron nuestra posición.

    ¡Son tantos los influjos que se vehiculizan a través de la memoria, que, sin ella, evidentemente “nos perdemos”.

    Se suele decir: “Ha perdido la memoria. No sabe quién es”. Realmente nunca lo supo. Nunca sabremos quiénes somos. Pero tenemos referencias –mientras la memoria está-… tenemos referencias de hechos, de situaciones que nos orientan. Y en base a ello reconocemos el amanecer, el anochecer, el laborar, el viajar…

    ¿Qué es de la memoria Orante?

    ¿Cómo… cómo se comporta? ¿Es igual que otro tipo de memoria?

    ¿O más bien es una referencia que nos… ¡toca!, porque nos llama a ver algo, a decirnos algo que no estaba claro, o nuevo, o recordar algo ya repetido?

    Pero, en cualquier caso, la memoria Orante tiene unos trazos muy variables. No tiene sustento de lo material. Tiene el aliento de LA PALABRA.

    Como decían: “Y en el principio fue la Palabra, y todo se hizo con ella, y la Palabra era Dios y Dios era la Palabra”.

    ¿Será –en consecuencia- la oración, palabras que nos sitúan en nuestra verdadera naturaleza?

    Nuestro vibrar original se pierde en el Misterio Creador. Nuestro recuerdo no llega a tanto. Pero en la medida en que el Misterio Creador nos llama… ¡con palabras!… encontramos en ellas, como oración, un filo… un filo de hilo que nos transporta hacia lo desconocido. Nos diluye la forma y nos ensalza la consciencia.

    Remontarnos… en consciencia de sensación, a nuestras memorias no recordadas.

    Sensaciones de brote, de algo que mana como manantial, así es nuestra aparición en la existencia: un manantial, un brote de semilla… que aspira a vivir.

    Y al sentirnos manantial… humedecemos el entorno y reconocemos progresivamente todo lo que el agua que mana va descubriendo, va tocando. 

    Agua de Vida…

    El manantial se hace maná, y surte y nutre a necesidades que encuentra.

    Hagámonos esa pregunta: ¿A quiénes nutrimos? ¿Cómo es nuestro manantial?

    La calidad de nuestra agua debe ser evaluada. Tanto es así que debe saciar la sed de “cualquier” sediento.

    El manantial, la fuente… no segrega y no elige quién bebe de él.

    Así, si nos dejamos fluir y emanamos en “la calidad” –es decir, virtudes que adornan nuestro ser-, seremos manantiales, fuentes… ¡con recuerdos vivos de que brotamos! No sabemos por qué. No pertenece a la sapiencia. Es de consciencia.

    Seguramente, nuestra memoria se quedaba en un pequeño charco. 

    La Llamada Orante nos lleva a una expansión ilimitada.

    El manantial no conoce fronteras. Y a la vez está cargado de sensibilidad, por su calidad para nutrir… según qué necesidades.

    Pareciera que somos agua… sin más; manantiales que brotan iguales. Mas no es así.

    Somos de calidades precisas… y de capacidades transformadoras. Nunca volverás a beber el agua que bebiste hoy. 

    Y ese manantial de agua que somos, y que damos de beber, se conforma en cada instante según la situación. A veces correrá vertiginosa, el agua; otras, se estancará. Unas veces será muy cristalina; otras será muy turbulenta. Pero debemos recordar que somos agua, manantial de vida que alimenta, que nutre.

    Y así, en ese recuerdo permanente, Orante, cada realización, cada actuación se hará diferente. Y tendrá los matices de calidad que se precisa.

    ¡Parece difícil!, pero no lo es. Parece difícil, por habernos convertido habitualmente en… “costumbres”; y repetir una y otra vez, y tener una y otra vez la misma actitud…

    Así nos “clasificamos”, y decimos: “Éste tiene buen humor, éste es inteligente, éste es cauto, éste es prudente…”. Y ahí el manantial deja de brotar.

    Somos una opción permanente, y debemos recordar orantemente que estamos dispuestos, que nos han dispuesto y posibilitado para ser alimento de vida… en virtudes cambiantes, en actitudes precisas. De ahí la calidad, que no es costumbre; que siempre se perfila buscando la exactitud, la finura, la innovación, la sorpresa.

    Y cada palabra es un borbotón de manantial. Y en cada una de ellas encontramos la calidad… de promover, cuidar, ayudar, respetar, generar, innovar, creativizar.

    Y de igual manera, al escuchar, escuchamos borbotones de palabras, de… afanes de vida.

    Si el hablar, si la palabra se hace Orar, el vivir se hace Oración permanente. 

    Y, como expresiones divinas, estamos continuamente orando. De ahí que si lo descubrimos de esta forma, podamos depurar nuestra palabra, podamos escuchar la que se emite, podamos dejar de juzgar, de condenar, de castigar con palabras.

    Y hagamos que el manantial que nos representa… esté siempre dispuesto y disponible, adaptable a cada situación.

    ¡Sin perder ni un ápice su identidad!...

    Al igual que al agua se la puede someter a infinitas formas, pero seguirá siendo agua. Pero su naturaleza se adaptará y será… el alimento preciso.

    No vale decir cualquier cosa.

    Si cuando hablas, oras, tu compromiso de Universo se acrecienta. Y a la vez, tu calidad se exige, se descubre y se sorprende.

    Así.

    ***

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    Memory makes us keep... lived and unlived stories. And it is capable of distinguishing one from the other. Likewise, memory brings us back to the present what is pending, what is still to be done, what was promised, what was left but it wasn’t done...

    Likewise, memory harbours experiences that transformed, changed, and modified our position.

    So many influences are conveyed through memory that, without it, we are obviously "lost".

    It is often said: "He has lost his memoryHe doesn't know who he is”. He never really did. We will never know who we are. But we have references -as long as our memory is there-... we have references of facts, of situations that guide us. And based on this we recognise dawn, dusk, work, journey...

    What is the Praying memory?

     How… how does it behave? Is it the same as other kinds of memory?

    Or is it rather a reference that... touches us, because it calls us to see something, to tell us something that was not clear, or new, or to remember something already repeated?

    But, in any case, the Praying memory has very variable traces. It has no material sustenance. It has the breath of THE WORD.

    As it is said: "And in the beginning was the Word, and all things were made with the Word, and the Word was God and God was the Word".

    Is it -consequently- the prayer, words that place us in our true nature?

    Our original vibration is lost in the Creative Mystery. Our memory does not reach that far. But to the extent that the Creator Mystery calls us... with words!... we find in them, like a prayer, an edge... an edge of a thread that transports us into the unknown. It dilutes our form and exalts our consciousness.

    To go back... in consciousness of sensation, to our unremembered memories.

    Sensations of emerging, of something that flows like a spring, as our appearance in existence: a spring, a sprout seed... that aspires to live.

    And feeling ourselves as a spring... we moisten our surroundings and progressively recognise everything that gushing water discovers and touches.

    Water of Life...

    The spring becomes manna, and supplies and nourishes the needs it finds.

    Let's ask ourselves this question: Who do we nurture? What is our spring like?

    The quality of our water must be evaluated. So much so that it must quench the thirst of "any" thirsty person.

    The spring, the fountain... does not segregate and does not choose who drinks from it.

    Thus, if we let ourselves flow and emanate in “quality" -i.e., virtues adorning our being- we will be springs, fountains... with alive memories that we gush forth! We do not know why. It does not belong to sapience. It is about consciousness.

    Certainly, our memory remained in a small puddle.

    The Prayerful Call leads to unlimited expansion.

    The spring knows no boundaries. And at the same time, it is charged with sensitivity, due to its capability to nourish... depending on the needs.

    It seems we are water... just like that; spring flowing in the same way. But this is not so.

    We are of precise qualities... and transformative abilities. You will never drink the same water you drank today.

    And that spring of water we are, and we give it to drink, is shaped at every moment according to the situation. Sometimes the water will run vertiginously, sometimes it will stagnate. Sometimes it will be crystal clear; others it will be very turbulent. But we must remember we are water, a source of life that nourishes and nurtures.

    And so, in this permanent memory of Prayer, each doing, each execution will be different. And it will have the required quality nuances.

    It seems difficult, but it is not. It seems difficult, because we have usually become... "habits"; and repeat over and over again, and have over and over again the same attitude...

    So, we "classify" ourselves, and we say: "This one is good-humoured, this one is intelligent, this one is cautious, this one is prudent...". And then the spring stops flowing.

    We are a permanent option, and we must prayerfully remember we are ready; we have been arranged and made capable to be the nourishment of life... in changing virtues, in precise attitudes. Hence the quality, which is not customary; but always outlined looking for accuracy, finesse, innovation, surprise.

    And each word is a gush of spring. And in each one of them we find the quality... of promoting, caring, helping, respecting, generating, innovating, and creativity.

    And in the same way, as we listen, we hear gushes of words, of... life's eagerness.

    If speaking, if the word becomes Prayer, living becomes permanent Prayer.

    And, as divine expressions, we are constantly praying. Hence, if we discover it in this way, we can refine our word, we can listen to what is being said, we can stop judging, condemning, punishing with words.

    And let’s make the spring representing us... always ready and available, adaptable to every situation.

    Without losing an iota its identity!...

    Just as water can undergo infinite shapes, but it will remain water. But its nature will adapt and it will be... the precise nourishment.

    It is not acceptable to say anything.

    If, when you speak, you pray, your commitment to the Universe increases. And at the same time, your quality is demanded, discovered and surprised.

    Like that.

    ***

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    Y en el vivir… parece que siempre falta: falta este detalle, falta por hacer esto, falta por completar aquello…

    Pareciera que el transcurso de la vida fuera un permanente hacer en… “lo que queda por hacer”, sin que se sepa cuál es la cantidad, la calidad o la demanda –en general- de ese “que falta”; de eso que falta.

    Si nos situamos en la Creación –que es donde estamos- y exponemos nuestras cualidades, nuestras “sapiencias” –tan arrogantes-... a poco que nos apercibamos de nuestro orbe de acción, nos daremos cuenta de que hay todo un contingente inabordable… que desconocemos; que no está en nuestra dimensión, pero que incide en nosotros.

    ¿Y cuál es la actitud habitual del ser? 

    Querer abarcar todas las posibilidades, con la sensación de que las tiene a su alcance. Y lo que tiene a su alcance –en sensaciones- es que está en una inmensidad ¡infinita! Y en vez de –“en vez de”- ir, hacer, estar… según la propia capacidad dicte, y el Infinito permita, se asume o se adopta la posición arrogante de dominio, de control, de capacidad. Siempre queda algo: la sensación de… “incompleto”; que puede ser estimulante –puede ser estimulante- pero también puede ser frustrante.

    El Sentido y la Llamada Orante nos sitúa en la perspectiva de sabernos una capacitación muy, muy, muy pequeña, si tratamos de compararla con el asombro de donde nos situamos.

    Eso nos debería dar una actitud de humildad, de asombro y de ¡curiosidad! –por supuesto-, pero no posesiva, no resolutiva.

    Y no se trata de sentirme “limitado”. ¡No! Si habito en un Universo ilimitado, también lo soy, pero en proporción.

    El asumir la proporción de pequeñez… en el Universo amplificado –¡que se amplifica además permanentemente!, dentro del poco saber que tenemos-… 

    La consciencia de ‘ilimitud’… debe permanecer, pero no nos debe propulsar a dominio, a control.

    Nuestra consciencia se fue configurando de una forma tal que, para vivir, tenía que ir ganando, conquistando, teniendo, dominando. Y todo era poco, porque era evidente lo exuberante que tenía a su alrededor, en su entorno.

    De ahí que siempre faltara, por la ambición de poseerlo ¡todo! De ahí que se revuelvan los sabios, buscando una ley, “La ley del Todo”, que explique todo, que nos haga capaces de crear, destruir, desarrollar… lo que llamamos “vida”, en sus diferentes formas.

    Pero lo que observamos con la visión de nuestras capacitaciones, de los logros adquiridos: nos descubrimos en este gueto de Universo, con infinitud de especulaciones, aspirando a anular el Misterio.

    En vez de –ante lo evidente de la falta y falta y falta- asumirse EN el Misterio, la pretensión prepotente es hacerlo desaparecer… y quedarse con la retahíla de: “Bueno, si ahora no se sabe o ahora no se conoce… ya se conocerá, ya se sabrá”. Esa actitud de conquista, de logro; sin duda, producto del magma en el que nos encontramos: ilimitado, infinito. Pero en vez de sentirlo y vivirlo fundido con él, el ser desafía; compite. Y establece un sistema de logros y adquisiciones… que le va satisfaciendo por momentos, a la vez que le decepciona.

    ¿Podría ser –podría ser- que esa insatisfacción permanente de logro y posesión, ante la imposibilidad de recoger ¡todo!, gestara la muerte? Como un espacio, como un instante de otra forma de vida, distinta a la ansiosa, ambiciosa y… fracasadamente posesiva.

    ¿Será la consciencia, en su forma de desarrollarse, la que conduce… –por la permanente insatisfacción de lo que falta, pero a la vez con el orgullo de lo que logra-, la que induce a otro estado de consciencia… desconocido totalmente, pero que sitúa la vida en “límite”; la sitúa en un espacio limitado…?

    Todo el impulso que da el estar en lo Infinito, al descubrir que no es posible poseerlo…, la consciencia se ve abatida y recurre a un límite. Cuando resulta que su posición es ilimitada.

    Y así se establece que “todo tiene su principio y su fin”, que “todo tiene su crecimiento y su decrecimiento”… Así nos hacemos “Gauss” –como la curva vital de todos los procesos-, “aunque”… aunque sepamos y veamos que así no funciona el Universo en el que estamos, en el que las funciones y las actividades se transforman, se convierten, se expanden, se transfiguran… pero permanecen; con distinta configuración, lo cual nos da una muestra de su eternidad.

    Pero no se contempla así. No. Se contempla que tal estrella choca con tal, y se destruye y desaparece, y aparece un agujero negro y… 

    Se le pone “fin”.

    Y no hay tal “fin”. Hay una transfiguración transformadora, una mutación sin proporciones, de un Misterio… insondable. 

    Pero el ser, en su consciencia, para manejarse y manejar su ambiente y su medio, recurre a “lo terminal” como un proceso inevitable.

    El Sentido Orante nos reclama la necesidad de configurar nuestra consciencia… y apartarle las fronteras y los límites, para que realmente se sienta en el Misterio, participe de él –porque es Misterio- y se creativice permanentemente.

    ***

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    And in living... it seems there is always something lacking: this detail is missing; this one remains to be done, that remains to be completed…

    It seems that the course of life is a permanent doing in... “what remains to be done”, without knowing the quantity, quality or demand –in general- of that “missing”; of that “lack”.

    If we place ourselves in Creation –which is where we are- and we expose our qualities, our “wisdoms” –so arrogant-... as soon as we become aware of our orb of action, we will realise that there is a whole unapproachable contingent... that we are unaware of; that is not in our dimension, but that affects us.

    And what is the usual attitude of the being?

    Wanting to cover all the possibilities, with the feeling of having them at reach. And what one has at reach –in feelings- is that one is in an infinite immensity! And instead of –”instead of”- going, doing, being... according to the dictation of one's own ability, and the Infinite allows, one assumes or adopts the arrogant position of mastery, of control, of capability. There is always something left: the feeling of... “incompleteness”; that can be stimulating –it can be stimulating- but it can also be frustrating.

    The Sense and the Prayerful Call place us in the perspective of being aware of our very, very, very little capability, if we try to compare it with the awe of where we are.

    That should give us an attitude of humility, wonder and curiosity! –of course-, but not possessive, not resolute.

    And it's not about feeling “limited”. No! If I inhabit an unlimited Universe, I am also unlimited, but in proportion.

    To assume the proportion of smallness... in the amplified Universe –which is also permanently amplified, within the little knowledge we have-....

    The consciousness of 'limitlessness'... must remain, but it must not drive us to dominance, to control.

    Our consciousness was configured in such a way that, in order to live, it had to be wining, conquering, having, and dominating. And everything was never enough, as exuberance around and its surroundings were evident.

    Hence it was always lacking, due to the ambition to possess everything! Hence sages rush, looking for a law, “The Law of Everything”, that explains everything, that makes us capable of creating, destroying, developing... what we call “life”, in its different ways.

    But what we observe with the vision of our, capabilities, of our acquired achievements: we discover ourselves in this ghetto of Universe, with infinite speculations, aspiring to annul the Mystery.

    Instead of –in the face of the obvious lack and lack and lack- assuming oneself IN the Mystery, the arrogant claim is to make it disappear... and remain with the string of: “Well, if now it is not known, if we do not know... it will be known, it will be”. This attitude of conquest, of achievement; no doubt the result of the magma in which we are: limitless, infinite. But instead of feeling it and living it, fusing with it, the being challenges; competes. And it establishes a system of achievements and acquisitions... that is satisfying at times; while at the same time, it is disappointing.

    Could it be –could it be- that this permanent dissatisfaction of achievement and possession, in the face of the impossibility of collecting everything!, gestated death? As a space, like an instant of another different way of life, from the anxious, ambitious and... unsuccessfully possessive one.

    Is it consciousness, in its developing way, the one that leads... –due to permanent dissatisfaction of what is lacking, but at the same time with the pride of what it achieves-, the one that induces another state of consciousness... totally unknown, but places life in “limit”; it places it in a limited space...?

    The whole impulse of being in the Infinite, when it discovers it is not possible to possess it..., the consciousness is downcast and resorts to a limit. When it turns out that its position is unlimited.

    And so, it is established that “everything has its beginning and its end”, that “everything has its growth and its decrease”... Thus, we become “Gauss” –like the vital curve of all processes- “although”... although we know and see that this is not how the Universe we are in works, in which functions and activities are transformed, converted, expanded, transfigured... but they remain; with a different configuration, giving us a sign of its eternity.

    But it is not contemplated like that. No. It is contemplated that such a star collides with such a star, and it is destroyed and disappears, and a black hole appears and...

    And it “ends”.

    And there is no such “end”. There is a transformative transfiguration, a mutation without proportions, of an unfathomable… Mystery.

    But the being, in its consciousness, in order to manage itself and its environment and its surroundings, resorts to “the terminal” as an inevitable process.

    The Prayerful Sense calls for the need of configuring our consciousness... and setting aside its borders and limits, so one can really feel in the Mystery, participate in it –because it is Mystery- and be permanently creative.

    ***

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    Resulta evidente el comprobar –según qué faceta, da igual- la repetición de actitudes, de propuestas, de –admitamos- errores o éxitos… –son falacias, pero admitamos también momentáneamente ello-.

    Y estas situaciones que se repiten, no dejan por menos que… preguntarse: 

    ¿Es… es la naturaleza propia del vivir, el repetir incesantemente… errores, terrores, temores… y un largo etcétera?

    Sí es cierto que para dominar ciertas actividades es imprescindible repetir y repetir el ejercicio, la dicción, la actitud, la postura… Y para tocar bien una melodía hay que repetir y repetir y repetir años y años. Y el día que no repites… se te nota.

    Esto, por una parte, casi nos condena a la idea de que si no hay suficientes repeticiones, no hay suficientes calidades. Pero también puede interpretarse de otra forma, y es: el ser se rebela ante la repetición, y cuando ésta va más allá de lo “previsible” –entre comillas- produce minusvalía, menosprecio o error.

    Si nos vamos a otro aspecto de las repeticiones, resulta que en nuestro genoma –en nuestro código genético-, las repeticiones más allá de lo estipulado por la ley “X” del genoma producen alteraciones graves en la composición global del ser: véase consciencia, movimiento, actitud…

    Por otra parte –ya que se menciona lo genético-, cuando determinadas células deciden, por alguna extraña razón, mutarse y hacerse… ¿independientes? –es un decir- con respecto a la totalidad, y esta totalidad lo acepta, tenemos un problema.

    Pareciera entonces que, si se repite demasiado, no está bien; si se repite muy poco, tampoco; si se repite desordenadamente, tampoco. Pareciera como si el equilibrio y la balanza estuvieran en otro plano.

    Si nos fijamos –siguiendo con estos criterios- en nuestro entorno, sea mayor o menor, veremos que… iba a decir “es muy difícil”, no: es que no se encuentran fenómenos repetitivos. “Parecidos”. Ninguna primavera es igual que otra; ni ningún invierno, ni ningún otoño, ni ningún estío. Ni ningún amanecer es igual a otro, ni ningún atardecer. Se parecen, sí. Ninguna flor es idéntica a otra; ni su perfume. “Se parece”.

    Eso que llamamos “biodiversidad” se extiende en infinitos matices. 

    Tanto es así que no encontramos un modelo igual… Ni siquiera una gota de lluvia es igual que otra.

    Pareciera decirse que lo que percibimos, lo que notamos, lo que evaluamos, lo que valoramos, lo que opinamos es diverso; tan diverso que es… siempre nuevo.

    Entonces, cabría preguntarse: ¿Qué hacen, repitiéndose y repitiéndose hechos y aconteceres, en un Universo que es cambiante, cambiante, cambiante, cambiante?

    ¿Qué es lo que impide que nuestro acontecer, nuestro vivir, nuestro estar diario… se haga nuevo, creativo, y no esté afanado en su razón, en su preocupación… así una vez y otra vez, y un año y otro año…?

    La Llamada Orante nos pone en evidencia que, justamente, al ser –el ser de humanidad- una expresión Creadora del Misterio Creador, no es propio de nuestra naturaleza la posición repetitiva, racista, radical, impositiva, obsesiva, costumbrista.

    Pero érase una vez –quizás-, que el ser de humanidad vio que podía arrancar una flor, absorber su perfume y… ¡plantar otra! Y la semilla obedeció, y una flor de nuevo apareció. Y he aquí que este ser, estos seres se creyeron creadores de flores, creadores de perfumes…, cuando simplemente eran ladrones.

    Seguramente, cualquier equiparación –parecidas- sería válida. La introducción de “ladrones”… a lo mejor nos hace más efecto.

    Sí. El Sentido Orante, la Llamada Orante, nos advierte de que nos convertimos en ladrones cuando dejamos de ser creativos, cuando dejamos de escuchar, cuando dejamos de aprender, cuando dejamos de adaptarnos, cuando nos obligamos a mandar, cuando imponemos nuestras normas… 

    Robamos… la esencia de nuestra naturaleza. Nos hacemos ladrones de nuestras posibilidades. Nos robamos a nosotros mismos. Nos robamos ese verso que queríamos haber dicho, nos robamos esa ilusión que queríamos haber expresado… 

    Nos robamos… ¡tantas cosas!... que, quizás por ese fiasco personal, el ser se amplifica en su robo, y roba a la tierra, roba al aire,  roba… a todo lo que encuentra, para poseerlo, controlarlo, dominarlo, manejarlo…

    Porque además, ha convertido el ser, sus robos, en ¡logros! Increíble ¿no?: “El ladrón que convierte su robo, en logro”. De delito a ¡virtud! 

    Y claro, puestos así, difícil le resulta rectificar. Y si él mismo descubre que, cada cinco personas, una fallecerá prematuramente por la contaminación, y que en general produce unos ocho millones de fallecidos al año –eso, tirando por lo bajo-…, no parece perturbar el normal ¿”funcionamiento”?... de la dinámica de la vida. ¡No! 

    .- ¡A ver!: ¿quién?, ¿dónde…?

    .- Sí, oiga. Es que esto se ha comprobado y…. y no es una noticia de última hora –aunque siempre tiene actualidad, claro-, sino que es algo evidente.

    .- ¡Ya!, pero… ¡eso no es de repente!

    Y sí: efectivamente, el hábito repetitivo de robar lo propio, lo natural, lo equilibrado, lo disponible… se hace norma. 

    .- Sí… Habrá que hacer algo.

    Y, para despistar, se crea alguna particularidad: ¡Bueno! Pues han muerto más de dos millones por una… ¿pandemia? –¿sí?, ¡oh!-, y todo el mundo está ¡revuelto!, ¡desesperado! 

    .- Oiga, pero es que… se han muerto ocho millones…

    .- ¡Bueno, bueno! No me distraiga con tonterías, por favor. Estos son ¡dos millones!

    .- Ya, pero… ¿y los otros ocho, qué?

    .- No, pues son… efectos colaterales de la era industrial… Son cosas naturales…

    .- ¡Ah!... 

    Encima de ladrones, ¡cínicos!

    Eso, por poner una comparación; que no admite discusión: es una evidencia.

    Nos urge, la Llamada Orante, a que esa diversidad –que es obvia en nosotros mismos… y evidente en todo nuestro entorno- la interpretemos como la muestra… la muestra Creadora del Misterio, que se llama “vida”. 

    Que deparemos por un instante en nuestra individualidad, ¡honestamente! Que nos veamos en nuestra diversidad. ¡Que reclamemos esa diversidad en nuestra ejecución, en nuestro ejercicio! Que dejemos de amedrentarnos entre nosotros mismos. 

    Ese miedo por “que no se entere”, por “que no sepa”… “¡uf!, ¡cuidado!”… 

    Esa norma, esa ley intocable…

    El hacernos diversos; el dejar de ser ladrones de nuestra historia, ladrones de nuestro entorno; dejar de ser hipócritas especuladores de ganancias y pérdidas, por el mero y evidente hecho de que somos diversos, distintos.

    ¡Y la vida reclama esa diversidad! Y la vida, como expresión del Misterio Creador, desde la Existencia, se manifiesta con un contundente y contumaz cambio permanente. 

    Y pareciera como si el ser humano se empeñara en frenar y frenar, y dejar que las cosas se quedaran igual.

    Es posible ver la flor sin arrancarla. Es posible aspirar su aroma sin… sin guardarlo, sin poseerlo.

    ***

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    It is obvious to see -depending on which facet, it doesn't matter- the repetition of attitudes, of proposals, of -let's admit- mistakes or successes... -they are fallacies, but let's also admit that for the moment.

    And these recurring situations leave one… to wonder:

    Is it... is it the nature of living to repeat incessantly... mistakes, terrors, fears... and so on and so forth?

    It is true that to master certain activities it is essential to repeat and repeat the exercise, the diction, the attitude, and the posture... And to play a melody well you have to repeat and repeat and repeat and repeat for years and years. And the day you don't repeat... it shows.

    This, on the one hand, almost condemns us to the idea that if there are not enough repetitions, there are not enough qualities. But it can also be interpreted in another way, and that is: the being rebels against repetition, and when it goes beyond the "predictable" -in inverted commas- it produces handicap, contempt or error.

    If we look into another aspect of the repetition, it turns out that in our genome -in our genetic code-, repetitions beyond what is stipulated by "X" law of the genome, produce serious alterations in the global composition of the being: see consciousness, movement, attitude...

    On the other hand –since the genetic is mentioned- when certain cells decide, for some strange reason, to mutate and become... independent? -just to say- regarding the whole, and it is accepted by that whole, we have a problem.

    It seems then that if it is repeated too much, it is not right; if it is repeated very little, it is not right either; and neither it is when it does out of order. It seems as if the balance and the scale are on another plane.

    If we pay attention -following these criteria- to our environment, whether it is bigger or smaller, we will see that... I was going to say, "it is very difficult", no, it isn’t: it is that we do not find repetitive phenomena. "Similar". No spring is the same as any other; no winter, no autumn, no summer. No sunrise is the same as any other one; no sunset is the same as any other. They look alike, yes. No flower is identical to another; nor its perfume. “They are similar”.

    What we call "biodiversity" is infinitely nuanced.

    So much so that we can't find a model like it... Not even one drop of rain is the same as another.

    It seems to say that what we perceive, what we notice, what we evaluate, what we assess, what we value, what we think is diverse; so diverse that it is... always new.

    So, one might ask: What are they doing, repeating and repeating facts and events, in a Universe that is changing, changing, changing, changing, and changing?

    What prevents our happening, our living, our daily being... from becoming new, creative, and not being busy with its reason, its preoccupation... and like this over and over again, one year and another year…?

    The Prayerful Call makes it clear that, precisely the being –the being of humanity-a Creative expression of the Creative Mystery, it is not in our nature to be repetitive, racist, radical, imposing, obsessive and accustomed.

    But once upon a time -perhaps- the being of humanity saw it could pluck a flower, absorb its perfume and... plant another! And the seed obeyed, and a flower appeared again. And lo and behold, this being, these beings believed themselves to be creators of flowers, creators of perfumes..., when they were simply thieves.

    Surely, any similar comparison would be valid. The introduction of "thieves"... might have more effect.

    Yes. The Praying Sense, the Praying Call, warns us that we become thieves when we stop being creative, when we stop listening, when we stop learning, when we stop adapting, when we force ourselves to command, when we impose our rules....

    We steal... the essence of our nature. We become thieves of our possibilities. We steal ourselves. We steal to ourselves that verse we wanted to have said, we rob to ourselves that illusion we wanted to have expressed...

    We steal to ourselves... so many things!... that, perhaps due to that personal fiasco, the being amplifies its theft, and steals from the earth, steals from the air, steals... from everything it finds, in order to possess it, control it, dominate it, manage it...

    Because in addition, he has turned, its thefts, into achievements! Incredible, isn't it: "The thief who turns his theft into an achievement". From crime to virtue!

    And of course, putting it like that, it is difficult for him to rectify. And if he himself discovers that one person in five will die prematurely due to pollution, and in general it causes about eight million deaths a year -that's estimated in low figure- it doesn't seem to disturb the normal "functioning"?... of the dynamics of life. No!

    .- Let's see: who?, where..?.

    .- Yes, listenIt's just that this has been verified and.... and it's not breaking news -although it's always topical, of course-, but it's something obvious.

    .- But... that's not all of a sudden!

     

    And yes: indeed, the repetitive habit of stealing what is one’s own, what is natural, what is balanced, what is available... becomes the norm.

    .-Yes... Something should be done.

    And, to mislead, some particularity is created: Well, more than two million have died due to a... pandemic? –yes?,oh!- and everyone is in turmoil, in despair!

    .- Listen, but... eight million people have died....

    .- Well, well! Don't distract me with nonsense, please. These are two million! 

    .- Yeah, but what about the other eight?

    .- No, it is due... to side effects of the industrial era... They are natural things...

    .- Ah!

    On top of being thieves, they are cynics!

     

    That, to put a comparison; that is not open to discussion: it is evidence.

    The Prayerful Call urges us, to interpret this diversity -which is obvious in ourselves... and evident all around us- as the sample... the Creative sign of the Mystery, called "life".

    To dwell for a moment on our individuality, honestly! To see ourselves in our diversity; to reclaim that diversity in our performance, in our exercise! To stop intimidating each other.

    This fear of "I don’t want them to find out", of "I don’t want them to know"... "uff!, watch out!”

    That rule, that untouchable law...

    To make us diverse; to stop being thieves of our history, thieves of our environment; to stop being hypocritical speculators of profit and loss, for the mere and obvious fact that we are diverse, different.

    And life demands that diversity! And life, as an expression of the Creator Mystery, from Existence, manifests itself with a resounding and persistent permanent change.

    And it seems as if human beings insist on slowing down and slowing down, and letting things stay the same.

    It is possible to see the flower without plucking it. It is possible to inhale its aroma without... without keeping it, without possessing it.

    ***

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PRAYER

The prayer we practice does not belong to any religion. We believe prayer can be a liberating and healing instrument. It is referenced in Creation and, without naming them, in the different Forces that animate us. Our belief that prayer is an essential element, led us to create a space dedicated exclusively to prayer: “The House of the Sound of Light” located in a farmhouse in the Basque Country, in the province of Vizcaya. There, prayer encounters and retreats are held.

LA CASA DEL SONIDO DE LA LUZ

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“La Casa del Sonido de la Luz” ARGI DOINU ETXEA se encuentra en la localidad de Ea, Vizcaya. Un espacio abierto para los alumnos de la Escuela Neijing, los cuales pueden realizar estancias de 1 a 5 días.
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